De las dos rojas perdonadas al Atlético a la expulsión de Huijsen: el polémico arbitraje en el derbi
Ortiz Arias se convirtió en el protagonista del derbi en el Metropolitano. Ni Kang-in Lee ni Romero fueron expulsados por sus muy peligrosas entradas, pero Huijsen sí en la acción del penalti sobre Simeone.

La polémica del derbi madrileño
El Real Madrid ha perdido en el Metropolitano, es cuarto en Liga y se va al parón a seis puntos del Barcelona. Sin embargo, en el madridismo reina por sobre todas las cosas el enfado y la indignación ante las decisiones arbitrales que marcan el derbi contra el Atlético. Y es que el principal del partido, Ortiz Arias, se ha robado los focos en la tan esperada cita del fútbol capitalino.
El Atleti pudo haber terminado el primer tiempo no con uno, sino con dos expulsados en sus filas. La acción más controversial llegó con una entrada de Kang-in Lee. El surcoreano le clavó una plancha en el tobillo a Fede Valverde. El uruguayo terminó en el suelo, pero el VAR ni siquiera llamó al principal para repasar la jugada. Todo quedó en nada.
La otra posible roja sí terminó con Ortiz Arias en el monitor. Romero y Bellingham fueron a la disputa de un balón dividido. El inglés se barrió y el argentino metió la pierna. En primera instancia se pitó una falta para el jugador del Madrid, que además recibió la amonestación, pero la sala VOR apreció un pisotón del colchonero en la rodilla del 5 madridista. Tras revisar la acción, el colegiado se limitó a cambiar la amarilla de Bellingham por amarilla a Romero. Pero tampoco hubo roja.
No sería hasta el segundo tiempo, y a un jugador del Real Madrid, que Ortiz Arias sacó la tarjeta roja de su bolsillo. Huijsen pecó de desesperación y con los brazos tumbó a Giuliano Simeone, que estaba a punto de recibir un balón dentro del área. En principio solo hubo amarilla, pero la decisión cambió tras un llamado del VAR.
El enfado madridista quedó reflejado en la rueda de prensa de Mourinho. "El que tiene que estar feliz es el Comité de Árbitros. Ha sido todo muy extraño", dijo el portugués, que enfrentó directamente a la Federación. Por otra parte, ningún jugador del club salió a hablar en zona mixta como muestra del cabreo.