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Quién es Máximo Quiles, el campeón de Moto3 que aprendió a montar en un descampado
El murciano conquista el título con sólo 18 años y cinco carreras todavía por disputarse tras una vida sobre dos ruedas que comenzó haciendo ochos con una minimoto cerca de casa.

Maximo Quiles en su CFMOTO Gaviota Aspar Team, campeon del mundo
Máximo Quiles aprendió a montar en moto haciendo ochos con una minimoto en un descampado de Murcia. Su padre había competido como aficionado con motos de 80 centímetros cúbicos y en aquella casa las carreras formaban parte del menú dominical. Aquel niño tiene ahora 18 años y ya es campeón del mundo de Moto3.
Quiles ha cerrado el título este domingo en Indonesia a lo grande, con su décima victoria de la temporada y cuando todavía quedan cinco Grandes Premios por disputarse. Una superioridad que le coloca junto a nombres como Mike Hailwood, Giacomo Agostini o Marc Márquez entre quienes sentenciaron un Mundial con semejante anticipación.
Detrás del piloto hay todavía bastante del zagal murciano que empezó a correr antes de tener edad para comprender hasta dónde podía llevarle aquello. Máximo sigue muy unido a sus padres, su hermana, sus abuelos y sus primos. Cuando termina un Gran Premio, regresar a Murcia continúa siendo una de sus mejores maneras de desconectar.
También le esperan allí sus dos gatos y otra de sus grandes aficiones: los videojuegos. Tiene un simulador de coches y reconoce que puede pasar horas jugando. Después de un fin de semana jugándose el pellejo sobre una moto, su forma de descansar consiste muchas veces en volver a competir. Sólo que sentado y sin consecuencias si termina contra el muro.
Su carácter tampoco parece diseñado por un gabinete de comunicación. Quiles es rápido sobre la moto y bastante espontáneo cuando se baja de ella. Alguna declaración sobre sus rivales ya le ha obligado a pedir disculpas públicamente. Él mismo reconoce que todavía está aprendiendo a hablar delante de una cámara sin hacerlo como si estuviera conversando en casa.
La temporada que ahora corona tampoco ha sido completamente plácida. Una caída en Silverstone terminó con una fractura de clavícula y le apartó de aquella cita. Regresó ganando en Aragón y encadenó después otras victorias hasta convertir el campeonato en una persecución prácticamente imposible para sus rivales.
Y aparece Marc Márquez en la historia. Quiles creció admirándole y terminó entrando en su órbita cuando todavía era muy joven. Tener cerca al ocho veces campeón le permitió convertir al ídolo en alguien al que escuchar y pedir consejo. Pero a estas alturas ya empieza a sobrar presentarle únicamente como "el protegido de Márquez".
Porque Máximo Quiles ya tiene una historia propia. Comenzó con un padre aficionado a las carreras, una minimoto y un pedazo de tierra donde un niño murciano aprendía a mantener el equilibrio haciendo ochos. Ahora ese mismo niño acaba de dar la vuelta al mundo y se lo ha puesto por montera.