fútbol femenino
La Reina volvió a su trono: Alexia hace lo que ningún Balón de Oro había logrado
Cuatro años después de romperse el cruzado cuando dominaba el fútbol mundial, Putellas recupera el premio tras una recuperación que recordó entre lágrimas: "Aprendí a volver a andar, a volver a correr, a volver a chutar"

Alexia Putellas con tercer Balón de Oro
Alexia Putellas tuvo que aprender a andar. Después aprendió a correr. Más tarde volvió a chutar un balón. Y este lunes caminó hasta un escenario de Londres para volver a aprender cómo se recoge el Balón de Oro. El tercero de su carrera. Cuatro años después del anterior. La Reina ha regresado a su trono.
Hay que volver al 5 de julio de 2022 para entender lo que significa. Alexia era la mejor futbolista del mundo y España esperaba su debut en la Eurocopa cuando su rodilla izquierda dijo basta durante un entrenamiento. Rotura del ligamento cruzado anterior. En unas horas pasó de perseguir otro título a empezar una recuperación de casi diez meses.
El fútbol conoce historias terribles de rodillas y resurrecciones. Roberto Baggio sufrió con 18 años una lesión devastadora que amenazó su carrera antes de convertirse en Balón de Oro. Ronaldo Nazário regresó de dos gravísimos problemas en el tendón rotuliano para volver a ser el mejor del planeta. Sus cicatrices forman parte de su leyenda.
La de Alexia tiene ahora su propio lugar. Recibió lesionada su segundo Balón de Oro en 2022, pero después tuvo que volver de verdad. Regresar al césped, recuperar confianza en aquella pierna y encontrarse con algo que ningún deportista puede detener mientras está en una camilla: el mundo había seguido girando. Y el fútbol había encontrado a su sustituta, a otra reina.
Aitana Bonmatí ganó los Balones de Oro de 2023, 2024 y 2025. Tres consecutivos. Alexia no recuperó su sitio por decreto, por currículum ni porque alguna vez hubiera sido la mejor. Tuvo que reconstruirse mientras una compañera del Barcelona y de la selección española dominaba el fútbol mundial. Y volver a merecerlo todo.
Por eso su discurso fue casi tan hermoso como su regreso. Alexia tenía delante el tercer Balón de Oro de su carrera y comenzó repartiendo méritos. Recordó a sus compañeras del Barcelona y les dijo que cualquiera habría merecido aquel trofeo. Después habló de la selección, de la Nations League y de otro año extraordinario. Ni una factura pendiente. Ni una reivindicación de quien había regresado para recuperar lo que un día fue suyo. Para ella dejó el final.
"Quiero terminar por la parte más importante", anunció antes de acordarse de su madre, su familia, sus amigas y todo el equipo que la acompañó fuera del campo. Entonces desapareció la futbolista que acababa de ser coronada mejor del mundo y apareció aquella mujer que, durante meses, ni siquiera sabía si su pierna volvería a obedecerla.
"Me acuerdo de los momentos cuando la pierna me fallaba, cuando aprendí a volver a andar, a volver a correr, a volver a chutar. Cuando más dudas tenía, vosotros estabais ahí, ayudándome. Os quiero mucho". Ahí estaba todo.
El Balón de Oro, masculino y femenino, ha conocido campeones que sobrevivieron a lesiones espantosas. Pero ninguno había regresado de una rotura del ligamento cruzado anterior para volver después a ser elegido mejor futbolista del mundo. Alexia lo ha conseguido a los 32 años, después de perder prácticamente una temporada y cuatro años después de su anterior corona.
Quizá por eso impresionó tanto verla repartir el mérito cuando por fin volvió a tener el trofeo entre las manos. Porque para llegar hasta allí antes tuvo que celebrar cosas mucho más pequeñas que un Balón de Oro: que la pierna aguantase, que pudiera andar, que pudiera correr, que pudiera volver a golpear una pelota. Después volvió a jugar. Después volvió a disfrutar. Y finalmente volvió a ser la mejor.