fútbol | levante 0 - 2 atlético
Giuliano marca, Simeone hace historia y el Atlético se pone líder gracias a Baena
Séptima victoria consecutiva de los rojiblancos, que se impusieron con autoridad al Levante (0-2). Grimaldo abrió el marcador y el centrocampista almeriense volvió a ser decisivo con sus pases entre líneas

Giuliano Simeone celebra su gol ante el Levante: el definitivo 0-2
Álex Baena se ha convertido en el dueño del Atlético de Madrid. El almeriense manejó los hilos de una cómoda victoria ante el Levante (0-2) que coloca a los rojiblancos en lo más alto de la clasificación, a la espera del Barcelona. Séptimo triunfo consecutivo y otro aviso de un equipo que ya no puede esconder su candidatura al título.
A Baena le contaron una asistencia, pero el Atlético le debe bastante más que eso. Primero dejó solo a Hjulmand, cuyo gol fue anulado por fuera de juego. Después encontró a Grimaldo, que aprovechó un despeje desastroso de Olasagasti para fusilar a Ryan por la escuadra en el minuto 36.
El tercero fue el bueno. Tras una magnífica salida colectiva del Atlético, Baena filtró un pase entre líneas para Giuliano Simeone, que regateó al portero y firmó el 0-2 en el minuto 61. Una asistencia oficial, tres intervenciones decisivas. El futbolista al que Luis de la Fuente ha dado galones en la selección empieza a jugar con autoridad de estrella.
Sus números hablan solos: cinco goles y cuatro asistencias en once jornadas. Ya ha superado ampliamente su producción de toda la pasada Liga. Y Grimaldo tampoco se queda atrás: cuatro tantos y dos pases de gol en octubre para un lateral que amenaza los registros históricos de Filipe Luis.
El Levante apenas inquietó a Oblak, aunque Etta Eyong desperdició una ocasión clarísima para recortar distancias. El Atlético, que también vio anulado un gol a Hancko, pudo ganar por más.
Y mientras, Simeone igualó las 344 victorias de Luis Aragonés en Primera División. Qué mejor manera de celebrarlo que con un gol de su propio hijo. Hoy habrá asado de cena en casa de los Simeone. No tengan la menor duda.