| 08 de Diciembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Yéremi Pino, celebrando el primer gol del Villarreal.
Yéremi Pino, celebrando el primer gol del Villarreal.

El Villarreal baja de la nube al Atlético con victoria en el Metropolitano (0-2)

Un error del debutante Molina en el minuto 73 sirvió para que Yeremi Pino adelantara al equipo de Emery y Gerard Moreno sentenció en el descuento cuando los rojiblancos jugaban con 10.

| Agustín Díaz Deportes

No podrá olvidar con facilidad el argentino Nahuel Molina su debut en el Metropolitano. Un error del lateral derecho del Atlético de Madrid en el minuto 73 concluyó con el gol del internacional Yéremi Pino y una tan infantil como leve agresión sobre Baena ya en la prolongación dejó a su equipo con 10 jugadores. Gerard Moreno marcó el segundo en una contra justo antes de que De Burgos Bengoetxea decretara el final del encuentro. 

Simeone confió casi en los mismos jugadores que le dieron una más que solvente victoria el lunes frente al Getafe. El único cambio fue en la banda izquierda, con Carrasco por Saúl. Pero las cosas fueron muy diferentes ante un equipo perfectamente trabajado como es el Villarreal. El equipo de Unai Emery, que con esta victoria inauguró su particular palmarés de triunfos frente a Simeone, jugó a placer durante la primera parte. Frenó las acometidas del Atlético, tuvo el balón donde y cuando quiso y únicamente erró de cara a portería.

Con empate a cero en el marcador, Simeone reaccionó tras el descanso y lo hizo en forma de cambios. Llevó al banquillo a Morata y a Joao Félix, estelares en Getafe y poca cosa en el estreno liguero en su feudo, y atacó con Cunha y con Griezmann. También aparecieron Correa y De Paul y los dos argentinos le dieron un mejor aire al equipo. 

La jugada clave del encuentro llegó en el minuto 73, cuando un mal despeje de Nahuel Molina hacia donde nunca se puede hacer, el interior de su propia área, concluyó con un disparo cruzado de Yéremi Pino ante el que Oblak nada pudo hacer. Quizá el Villarreal marcó cuando menos lo merecía, pero el fútbol no es deporte de merecimientos sino de realidades.

¿Gol fantasma a favor del Atlético?

La segunda jugada más relevante del partido tuvo lugar cinco minutos después cuando Cunha estrelló un balón en el travesaño y el posterior cabezazo de Carrasco acabó con la que será una de las paradas del campeonato. Si es que fue parada del argentino Rulli porque la imagen mostrada en televisión dejaba alguna duda de que el balón no hubiera superado por completo la línea de meta. Pero el árbitro no se dejó llevar por las protestas del banquillo rojiblanco, que pedía gol en el testarazo del belga. 

El Atleti siguió atacando, aunque con nulo orden y menos peligro aún. Las dos últimas jugadas del encuentro, la expulsión de Molina y el gol de Moreno, pusieron el fin a un encuentro que llevó el desencanto a las gradas del Metropolitano y la sonrisa de oreja a oreja al equipo de Unai Emery.