Sánchez no quiere a Trump de enemigo y aboga por reforzar el vínculo con Estados Unidos
El presidente de España, Pedro Sánchez, intentó calmar las aguas tras las amenazas de Donald Trump en su regreso a la Casa Blanca

El presidente de España, Pedro Sánchez, en el World Economic Forum Annual Meeting en Davos
Ante las alarmantes declaraciones de Donald Trump sobre su relación con Europa y España, Pedro Sánchez ha abogado por reforzar el vínculo con Estados Unidos, reivindicando la importancia de fortalecer el comercio transatlántico. Asimismo, el presidente español rebatió la acusación de Trump sobre el escaso aporte del país a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Tras su investidura el pasado lunes, Trump respondió una pregunta sobre los países que menos aportan a la OTAN y mencionó a España: "creo que están muy por debajo", dijo. Además, el dirigente estadounidense agrupó a España junto a las BRICS -organización multilateral antagónica que agrupa a diversas economías emergentes- en una declaración que, si bien puede entenderse como una confusión -pues España no forma parte de dicha asociación-, también puede traducirse como una amenaza luego de que Trump abriera la posibilidad de imponer aranceles del cien por ciento a las BRICS y fijar a España como un socio, según él, poco comprometido.
Con respecto a su aporte a la OTAN, Sánchez asegura que su implicación con la organización es sólida y ha recordado que España es el décimo mayor contribuyente -aunque con la arista de que es uno de los países de Europa que menos porcentaje de su PIB dedica a la defensa (1,28%)-. "Durante los últimos diez años hemos aumentado un 70% nuestra inversión de la defensa total", expuso Sánchez en una entrevista con CNBC durante su estadía en Davos. Sumado a ello, el líder del poder ejecutivo resaltó que la Armada Española participa en misiones de manera "muy superior a la media" de la OTAN".
Sánchez no cierra las puertas a ninguna relación comercial internacional
Lejos de buscar fricciones con el gigante norteamericano, Sánchez recalcó que "una guerra comercial no beneficia a los intereses de Estados Unidos ni, por supuesto, a los de la Unión Europea (...) Centrémonos en cómo fortalecer esta relación transatlántica y evitar cualquier tipo de malentendido".
No obstante, Sánchez también defendió la importancia de diversificar las relaciones económicas, por lo que no dejará de comercia con China simultáneamente: "Necesitamos más comercio, no menos comercio (...) Vemos oportunidades en todo el mundo. Vemos oportunidades también en China. Vemos oportunidades en la India (...) Vemos oportunidades en América Latina y África".