ESdiario

Díaz usa la regeneración democrática como cortina de humo para salvar a Sánchez

La vicepresidenta critica los audios de Leire Díez pero evita romper con el PSOE, mientras exige al PP disculpas por la pandemia y la DANA en un intento de desviar la atención de la crisis socialista.

La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz

La vicepresidenta segunda, Yolanda DíazCarlos Lujan

Publicado por
Marian Romero
San Sebastián/david Martínez, Enviado Especial

Creado:

Actualizado:

Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y líder de Sumar, ha intentado apagar el incendio desatado por los audios de Leire Díez, que revelan una trama del PSOE para desacreditar a la UCO, declarando que estas prácticas “no son compatibles con la democracia”. Sin embargo, en un ejercicio de malabarismo político desde San Sebastián, donde participó en el foro Asett, Díaz evitó señalar directamente a Pedro Sánchez o Santos Cerdán, limitándose a pedir “regeneración democrática” y medidas contra la corrupción, mientras mantiene su alianza con un PSOE salpicado por escándalos como los de Begoña Gómez y Koldo García. 

Su silencio sobre la militante Díez, que ofreció pactos a imputados para atacar a jueces y fiscales, ha sido interpretado como un intento de proteger a Moncloa en plena tormenta política.

En un giro oportunista, Díaz aprovechó para atacar al PP, exigiendo a Alberto Núñez Feijóo que pida “perdón” en su próximo congreso por la gestión de la pandemia en Madrid y la DANA en Valencia, acusaciones que el PP considera “indecentes” y desmentidas por los hechos.

Mientras Díaz ignora las 19 recomendaciones del Greco contra la corrupción que el Gobierno de Sánchez no ha implementado, su discurso de “salud democrática” suena hueco ante un Ejecutivo acorralado por las cloacas socialistas. La oposición, respaldada por posts en X que tildan a Sumar de “cómplice”, denuncia la hipocresía de una vicepresidenta que critica la corrupción pero se aferra al poder junto a Sánchez.

 Este nuevo capítulo evidencia la fragilidad de una coalición que, lejos de regenerar la democracia, se tambalea bajo el peso de sus propios escándalos.

tracking