ENERGÍA NUCLEAR
El Congreso da luz verde a la ley del PP para prorrogar las nucleares
La iniciativa, apoyada por 171 votos, busca revertir el cierre de las centrales y garantizar su rol en la descarbonización.

(Foto de ARCHIVO) Señal hacia la Central Nuclear de Almaraz
El Congreso de los Diputados ha aprobado este martes, por una ajustada mayoría de 171 votos a favor, 166 en contra y 7 abstenciones, la toma en consideración de la proposición de ley del Partido Popular (PP) para garantizar la aportación de la energía nuclear en la descarbonización del sistema energético español.
La iniciativa, que contó con el respaldo de PP y Vox, así como la abstención clave de Junts, supone un revés al Gobierno de Pedro Sánchez, firme defensor del cierre progresivo de las centrales nucleares. Esta decisión marca un paso crucial para revertir el calendario de clausura de las plantas de Ascó, Almaraz y Cofrentes, reconociendo el papel esencial de la nuclear como fuente estable y libre de emisiones en la transición energética.
La proposición de ley, defendida por los populares como una medida para asegurar la soberanía energética y cumplir los objetivos climáticos, destaca la necesidad de mantener a largo plazo las instalaciones nucleares. Tras esta aprobación inicial, el texto será remitido a la comisión parlamentaria correspondiente, donde los grupos podrán presentar enmiendas.
La votación supone un revés al Gobierno de Pedro Sánchez, firme defensor del cierre progresivo de las centrales nucleares
Una ponencia elaborará un informe que se debatirá y votará en comisión, y si esta tiene competencia legislativa plena, la ley podría pasar directamente al Senado. En la Cámara Alta, el texto podrá ser aprobado, modificado o vetado; en caso de veto, el Congreso tendría la última palabra. Superados todos los trámites, la ley sería sancionada por el Rey y publicada en el BOE para su entrada en vigor.
La abstención de Junts inclinó la balanza
El debate en el pleno evidenció la fractura entre los bloques. El PSOE y sus socios, como Sumar, rechazaron la propuesta, argumentando que la nuclear no es una solución sostenible y defendiendo las renovables como prioridad. En cambio, PP y Vox insistieron en que el cierre programado de las centrales compromete la estabilidad del sistema eléctrico y aumenta la dependencia energética. La abstención de Junts, que inclinó la balanza, ha generado críticas desde la izquierda, que acusan a los catalanes de pactar con la derecha en un tema clave.
Este resultado refuerza la presión sobre el Gobierno, que ve cómo sus socios parlamentarios se desmarcan en temas estratégicos. Mientras, el PP celebra un “rotundo éxito” que, según sus portavoces, prioriza la “seguridad energética” frente a “dogmas ideológicos”. La tramitación de la ley promete un intenso debate en los próximos meses, con implicaciones para el futuro energético de España.