hay quien asegura que son las voces más acreditadas para dar su opinión sobre el asunto
El 78% de los ingenieros industriales ve necesario ampliar la vida útil de las centrales nucleares
Además, avisan de que el 74% teme un fuerte impacto de la crisis del automóvil en España derivada de los aranceles de Trump y el reto del coche eléctrico.

Mónica Ramírez, José Antonio Galdón, Miguel Gómez-Pavón, Miguel Vázquez Taín y Salvador Marín. REMITIDA / HANDOUT por CGE 02/7/2025
Una mayoría de ingenieros del sector industrial (el 78%) da su respaldo a mantener las instalaciones nucleares españolas activas durante más tiempo del inicialmente previsto, mientras que un 15% considera adecuado el cierre en las fechas ya establecidas y un 6% se muestra indeciso o no se pronuncia al respecto.
Así se desprende del 'Barómetro Industrial' del Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial de España (Cogiti), que consta de una encuesta que recoge la opinión de 2.388 ingenieros técnicos industriales sobre la situación del sector y sobre una serie de temas de actualidad.
El cierre progresivo de las centrales nucleares en España ha sido objeto de consulta y los resultados del informe reflejan una visión predominantemente crítica sobre las consecuencias del cierre de estas instalaciones.
La mayoría de los encuestados (48%) considera que el cierre de las centrales nucleares aumentará el precio de la electricidad, reflejando una preocupación generalizada por sus efectos económicos.
Un 22% teme problemas de suministro, mientras que un 12% cree que se fomentarán nuevas fuentes renovables.
Por su parte, un 9% opina que impulsará el uso de centrales de ciclo combinado, y un 4% piensa que promoverá la inversión en almacenamiento de energía.
CRISIS DEL AUTOMÓVIL
En relación con la crisis del automóvil en Europa, derivada en parte del auge de los fabricantes asiáticos y la caída de la demanda, los ingenieros encuestados expresan un elevado nivel de inquietud por las posibles repercusiones que esta situación podría tener en España, país con una fuerte dependencia de la industria auxiliar de automoción.
En concreto, en 74% de los profesionales considera que esta crisis puede tener un impacto negativo significativo sobre el sector en el país.
Respecto a la introducción del vehículo eléctrico, los ingenieros identifican varios obstáculos que ralentizan su desarrollo.
El principal obstáculo para adoptar el vehículo eléctrico en España es su precio elevado (35%), seguido de la escasez de puntos de recarga (27%), lo que refleja una preocupación por la infraestructura disponible.
Además, el 21% muestra desconfianza en la seguridad de estos vehículos. Por otra parte, la mayoría de los encuestados (73%) considera un error que el sector automovilístico europeo se enfoque exclusivamente en la tecnología del coche eléctrico, frente al 21% que opina justamente lo contrario.
FALTA DE TALENTO, PRESIÓN FISCAL Y DEFENSA COMERCIAL
Uno de los asuntos que más preocupa es la creciente dificultad para captar talento cualificado en la industria.
Un 58% de los ingenieros encuestados considera que existe una falta importante de perfiles técnicos especializados en el mercado laboral, lo que evidencia una brecha significativa entre la formación actual y las competencias efectivamente requeridas en el entorno productivo.
"Esta falta de adecuación repercute directamente en la capacidad de las empresas para innovar, ejecutar proyectos estratégicos y afrontar con garantías los procesos de transición tecnológica", se advierte en el informe.
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Otro de los temas por los que se les ha preguntado es la necesidad de reforzar las medidas de defensa comercial frente al dumping (empresas extranjeras introducen productos a precios artificialmente bajos en el mercado europeo).
Más de la mitad de los ingenieros (53%) opina que la Unión Europea debería endurecer sus medidas frente al dumping y la competencia desleal, reflejando una fuerte demanda de protección.
Un 18% aboga por actuar con precaución solo en casos justificados, y un 14% prefiere mantener las medidas actuales.
Por último, las empresas industriales perciben la presión fiscal como un obstáculo creciente para el desarrollo empresarial. Un 59% de ellas reconoce un aumento de esta carga en los últimos años, y un 80% considera que su impacto es muy relevante.