moeve acoge expertos en comunicación para reflexionar
El poder en el Siglo XXI lo marca la incidencia pública de las decisiones que tomas
Cada vez es más habitual que los "Dircom" se incorporen a las reuniones del Consejo de Administración y de las más altas esferas de la empresa al ser un área clave del negocio.

Imagen general de los asistentes al actor organizado en la sede de Moeve.
Moeve, la antigua Cepsa, ha decidido reunir esta semana en su sede central de Madrid a expertos y responsables del área de Comunicación y Asuntos Corporativos para evaluar la importancia de este sector dentro de la estrategia que debe tener toda empresa.
Juan Llobel, director de Corporate Affairs de Moeve, quiso abrir el melón alertando de la fragilidad en la que descansa la confianza, que se puede perder por una mala acción o una mala palabra así como, la importancia capital que tiene este asunto de cara a sus clientes y a todos aquellos con los que se opera.
Llobel habló de la licencia social o de cómo nos perciben, algo de lo que una antiguo compañía petrolera tiene mucho que decir pues en principio generaban desconfianza por parte del público en general.

La compañera Laura Vilamor de la Sexta junto a Nacho Corredor y Adrián Jofré.
Los fundadores de beBartlet, Adrián Jofre y Nacho Corredor, aclararon que en demasiadas ocasiones no basta en un asunto tener la razón sino es más importante que los demás se lo crean.
Ellos acuñaron el símil de lo difícil que es devolver al tubo la pasta de dientes una vez que está fuera. Una forma muy gráfico de expresar que cuando se produce una situación problemática revertirla es casi imposible hay simplemente que gestionarla pues por suerte, en la actualidad hay poca memoria colectiva y alguien que comete un grave error, puede ser redimido simplemente al olvidar sus pecados.
Para ello hay que acudir a Foros, como hace Moeve al de Davos todos los años, para saber cuál es el pulso de la sociedad porque el contexto es todo y nadie debe salir a navegar sin conocer el estado de la mar.
En este aspecto aclararon que presentar, tal y como hizo BBVA, una opa hostil a dos días de las elecciones en Cataluña es un error de bulto que puede condicionar la consecución de sus objetivos.
Tampoco conviene reunirte con un Ministro cuando tienes a la gente manifestándose en las calles (caso Glovo) hay que trabajar previamente las relaciones para tener el terreno allanado y buscar soluciones que beneficien a las dos partes.
También aclararon estos gurús que las generaciones Z y Millenial tienen más conciencia de grupo que de país por lo que si quieren ser conquistados han de apelarse a sus sentimientos de grupo más que a señas identitarias propias de los países a los que pertenecen.
A continuación el foro se abrió a grandes profesionales de este sector como son; Ángel Alloza, Ceo de Corporate Excellence, Felisa Martín, dircom de Enagás, Enrique Rodríguez, dircom de Moeve, Ignacio Rodríguez, director de Relaciones Institucionales de la Fundación Renault, Pedro Alonso, dircom de Sacyr y Silvia Agulló, directora de Sostenibilidad de DKV.
Enrique Rodríguez quiso discutir el término licencia social pues parece que requieres un permiso, él prefiere hablar de un acuerdo social que posibilita que empresa y clientes interactúen de manera abierta. También habló de lo difícil que es llegar al público ante la avalancha de mensajes de todo tipo por tanto defendió los canales y medios tradicionales pues como afirmó el clásico, lo que es bueno para la colmena es bueno para la abeja.
Felisa Martín por su parte, aseguró que la reputación es la que marca si un proyecto es viable o no y que nada mejor que la inteligencia emocional, para saber qué es lo que espera la gente de nosotros y a ello se llega con el contacto humano por mucha IA que haya de por medio.
Pedro Alonso, que lleva unos pocos años en Sacyr, dijo que nada mejor como vivir una crisis en carne propia para aprender muchas cosas mientras que Silvia Agulló dijo sin tapujos, si las empresas no escuchan a sus grupos de interés la reputación se acabará hundiendo.
Ignacio Rodríguez, representante de uno de los sectores con mayor presión en la actualidad, el del automóvil, afirmó que se están jugando el sector en los próximos diez años y dependerá de las decisiones que adopten y de cómo lo comuniquen. Por ello pidió mucha pedagogía a nuestros líderes europeos para saber dónde estamos y dónde queremos estar, que se hagan carga de contra quienes competimos para no convertirnos en nuestros peores enemigos y mirar muy a largo plazo para establecer estrategias verdaderamente útiles.