Telefónica sacude su estructura con un ERE masivo para 5.319 empleados mientras los sindicatos endurecen su postura
Telefónica ha activado este lunes el mayor ajuste laboral de los últimos años, anunciando a sus trabajadores un paquete de ERE que afecta a más de 5.000 empleados de sus principales filiales, a la espera de nuevas cifras que podrían disparar aún más el número de despidos

El consejero delegado, Emilio Gayo; el presidente de Telefónica, Marc Murtra; y la directora de Finanzas y Control, Laura Abasolo; durante la presentación del nuevo plan estratégico de Telefónica 04/11/2025
Telefónica ha comunicado este lunes a las plantillas de Telefónica de España, Telefónica Móviles y Telefónica Soluciones —sus tres sociedades principales— así como a la de Movistar+, la activación de expedientes de regulación de empleo (ERE) que suman 5.319 afectados. Las cifras han sido confirmadas por fuentes sindicales tras la reunión convocada por la compañía.
En detalle, 3.649 empleados de Telefónica de España, 1.124 de Telefónica Móviles y 267 de Telefónica Soluciones entran en el ajuste, según datos difundidos por UGT. A ellos se añaden 279 salidas previstas en Movistar+, elevando el total hasta las 5.319 personas. Estas medidas afectan a un porcentaje muy elevado de las plantillas: el 41,04 % en Telefónica de España, el 31,34 % en Móviles, el 23,89 % en Soluciones y el 32,45 % en Movistar+, aunque todas estas cifras están sujetas a negociación.
Los sindicatos, que han recibido ya la documentación y el calendario de reuniones, han marcado líneas rojas. Tanto UGT como CCOO insisten en que cualquier salida debe ser estrictamente voluntaria. UGT reclama además que las condiciones sean iguales o superiores a las del ERE de 2024 y vincula un acuerdo a la prórroga del convenio hasta 2030, blindando garantías y mejoras sociolaborales en un contexto de transformación interna.
CCOO, por su parte, defiende que los ERE deben tener carácter universal y conectarse con los procesos de jubilación, para evitar medidas traumáticas.
La compañía retomará la negociación este martes con las otras tres filiales del grupo: Telefónica S.A., Telefónica Global Solutions y Telefónica Innovación Digital. En estas sociedades también se prevén recortes, aunque la empresa no ha confirmado aún las cifras. Algunos medios apuntan a que podrían superar las 6.000 nuevas salidas, un escenario que mantiene la tensión entre plantilla y dirección.
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El Gobierno, a través del ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, ya ha advertido de que cualquier proceso de este tipo debe realizarse con consenso sindical, especialmente tras la entrada del Estado en el accionariado a través de la SEPI, que posee un 10% de la compañía.
La situación también deja en evidencia al Gobierno de Pedro Sánchez. A pesar de que la SEPI controla el 10% de Telefónica y el Ejecutivo presume de su implicación en empresas estratégicas, el mayor recorte laboral en años se ha anunciado sin que La Moncloa haya movido un solo músculo para frenarlo. El Gobierno se ha limitado a pedir "consenso" mientras la compañía activa miles de despidos, lo que proyecta la imagen de un accionista pasivo, incapaz de influir y más preocupado por la foto que por la protección real del empleo.
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El ajuste de empleo se enmarca en el nuevo plan estratégico presentado el pasado 4 de noviembre por el presidente de Telefónica, Marc Murtra, con el que la compañía pretende reducir un 25% los costes operativos del centro corporativo y unidades globales como Telefónica Tech, Infra e Innovación. El objetivo económico: un ahorro estimado de 2.010 millones de euros de aquí a 2030.
Con las cifras sobre la mesa y la negociación apenas iniciada, el clima en la compañía es de máxima inquietud. Los sindicatos se preparan para una negociación larga y compleja, mientras los trabajadores esperan que este nuevo golpe no se convierta en otro ajuste traumático para uno de los grandes gigantes del sector en España.