OPINIÓN
En defensa de las familias
José Vicente Marí, Portavoz Adjunto y de Presupuestos del Grupo Popular en Congreso

José Vicente Mari - vicesecretario de Turismo y Comercio,Diputado en el Congreso-
Sorprende al gobierno que, pese a su cacareada buena marcha de la economía, la percepción de los ciudadanos es la de un progresivo empobrecimiento.
Hay disonancia entre el triunfalismo del gobierno y lo que viven los españoles en el día a día y la razón, en mi opinión, es que ha habido, en estos años de gobierno del Sr. Sánchez, una política económica que ha tenido como resultado una auténtica devaluación de salarios y rentas vía infierno fiscal e inflación. Una política económica que ha mermado la capacidad adquisitiva de los españoles y ha desvalijado las rentas medias de nuestro país.
Las amplias clases medias que protagonizaron los mayores años de desarrollo y pujanza económica de nuestro país entre los años 90 y la primera década de los dos mil, se han visto dramáticamente reducidas durante estos 7 años, de hecho, los españoles que se consideran clase media hoy son un 14% menos que en 2018 según el CIS.
Los españoles notan que es imposible acceder a una vivienda a un precio accesible...
Hoy los españoles, ante el triunfalismo del gobierno, notan que les es imposible acceder a una vivienda a un precio asequible; observan como los servicios públicos que dependen del gobierno en transportes, infraestructuras, seguridad, inmigración, no funcionan hasta el punto de haberse convertido en los principales problemas que hoy tenemos.
Hoy los españoles, ante las letanías de las cifras macro recitadas por los portavoces gubernamentales, siguen padeciendo una inflación descontrolada (incremento de 1,2 puntos entre mayo y octubre) y una escalada de precios del 22,7% en cinco años y del 34%, si de los alimentos y bebidas no alcohólicas hablamos, incrementos acumulativos más propios de países en desarrollo que de la cuarta economía del euro.
Por tanto, pérdida de poder adquisitivo, devaluación de salarios y rentas, empobrecimiento y cada vez más gente dependiendo de ayudas y subsidios y todo ello por efecto de una política equivocada dirigida a expoliar fiscalmente a la mayoría -a las rentas medias y bajas- e incapaz de ayudar a las familias por el descontrol de la inflación.
El gobierno negó la necesidad de adoptar medidas contra la inflación
En esta crisis inflacionaria el gobierno negó la necesidad de adoptar medidas contra inflación hasta muy tarde, pese a nuestras advertencias, solo las adoptó cuando la inflación ya había escalado y el resultado ha sido el que hemos visto.
Hay que decir que cuando se decidió a hacernos caso y empezó a bajar el IVA de la energía, de los alimentos y productos básicos es cuando empezó a bajar la inflación. En efecto, la bajada de la imposición indirecta es lo que permitió bajar la inflación del 10% a niveles del 2 y el 3% y el propio gobierno reconoció que estas bajadas del IVA habían permitido un mayor control de la inflación cuando presentó a Europa la actualización del Programa de Estabilidad en 2023.
Es decir, el gobierno no nos hizo caso al inicio y solo adoptó bajadas de imposición indirecta tiempo después que, no obstante, le sirvieron para rebajar la inflación y el gobierno volvió a no hacernos caso cuando le dijimos que era pronto para revertir las bajadas de IVA en 2024 y que aun había margen para seguir ayudando a las familias y al tiempo, poder controlar definitivamente los precios y la inflación.
La inflación está lejos del objetivo del 2%
Pues bien, la prueba de que estábamos en lo cierto el año pasado y estamos en lo cierto hoy, es que la inflación aún está lejos del objetivo del 2% y, lo que es peor, sigue subiendo desde mayo de este año en más de un punto.
Este empeño del gobierno en maltratar a las familias en nuestro país, este empeño en no adoptar medidas, tampoco se justifica en necesidades de recaudación tributaria, no existen. El gobierno cuenta con 140.000 millones de euros más que en 2018 y en los 9 primeros meses del año la recaudación es de 29.000 millones más respecto de 2024.
No se justifica en eso y hasta en siete ocasiones -la última vez la semana pasada- el Congreso de los Diputados ha instado al gobierno a la necesaria rebaja del IVA o el mantenimiento de las rebajas de IVA de la luz, del gas o de productos esenciales. Ni más ni menos que 7 veces.
Y la pregunta es: ¿Qué debe hacer una mayoría parlamentaria, que representa a la mayoría de los españoles si propone una medida y el gobierno sistemáticamente la veta? ¿Qué debe hacer una mayoría si aprueba un proyecto de ley y la Sra. Armengol lo guarda en su congelador o si se aprueban mandatos al gobierno y este los desconoce?
Gobernar no es permanecer de forma antidemocrática
Gobernar no es permanecer de forma antidemocrática atado a una silla sin resolver ni un problema y hay una alternativa de gobierno mejor a este gobierno inviable.
Una alternativa que conforma mayorías para dar soluciones, lo hemos hecho evitando impuestos excesivos al diésel o rebajando impuestos a los autónomos y PYMES; lo hemos hecho ayudando a resolver el caos ferroviario o la eliminación de paradas de autobús en nuestros pueblos.
Lo hemos hecho cada vez que nos hemos ocupado del poder adquisitivo de las familias, de sus necesidades de aprovisionamiento de alimentos básicos, sus necesidades de energía a precio asequible.
Hay una alternativa mejor y por eso propusimos la semana pasada establecer de forma temporal el IVA del 4% al 0% para los alimentos básicos como los huevos, la leche y los productos frescos y rebajar del 10% al 4% el IVA del pescado, de la carne y de las conservas.
No es que una medida temporal de bajada del IVA centrada en ayudar a las familias sea la panacea ni el arreglo a todos los problemas, para eso se requiere una política económica radicalmente distinta como proponemos, pero sí que es útil tanto para ayudar a las familias -ante la asfixia fiscal que padecen- como para controlar la inflación y cortar la escalada de precios, como ya se ha demostrado en el pasado reciente.
Sabemos que mientras Sánchez no convoque elecciones la agonía de esta legislatura se prolongará, pero somos muy conscientes de que hemos de utilizar -y así lo hacemos- las mayorías parlamentarias para obligar al gobierno a que, al menos, no perjudique a las familias, no perjudique al conjunto de los españoles.