La subida de precios en restauración supera la tendencia general de la economía
¿Por qué están ahora los restaurantes tan caros?
El precio del menú del día alcanza los 14,5 euros en Madrid, frente a los 13,2 euros de 2022, según datos de Hostelería de España y Edenred.

Imagen de archivo de pareja pagando en un restaurante. REMITIDA / HANDOUT por JUNTA DE ANDALUCÍA 01/1/1970
Salir a comer o cenar en España es hoy más caro que hace unos años, pero el encarecimiento no puede entenderse de forma aislada. La evolución de los precios en restauración responde a una combinación de factores, inflación, aumento de costes y cambios en el consumo, que están redefiniendo cómo, cuánto y con qué frecuencia se come fuera de casa.
En los últimos años, la restauración ha mantenido una tendencia de crecimiento de precios por encima de la media de la economía. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Índice de Precios de Consumo (IPC) cerró 2025 con una subida media del 2,7%, mientras que el grupo de restaurantes y hoteles se situó en torno al 4,1%, encadenando varios ejercicios consecutivos superiores al índice general.
Esta dinámica se mantiene en 2026, consolidando la percepción de que comer fuera es cada vez más caro, incluso en un contexto de moderación inflacionaria.
El encarecimiento de la restauración responde a una tendencia sostenida en toda España, donde los precios de restaurantes y hoteles acumulan varios años creciendo y registraron una subida del 4,3% en 2025, frente al 2,8% del IPC general, según el INE.
Sin embargo, el aumento de precios no se traduce directamente en un mayor consumo real.
El informe anual de consumo alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación muestra que, aunque el gasto en alimentación creció un 2,4% en 2024, el volumen consumido cayó un 1,5%.
Esta misma lógica se traslada al consumo fuera del hogar: se destina más dinero, pero se ajustan las decisiones dentro de la experiencia, es decir, qué se pide, cuánto se consume y con qué frecuencia se sale.
Precios al alza, turismo y cambios en el consumo definen la restauración en Madrid
En términos concretos, salir a comer en la capital de España se mueve hoy en una horquilla amplia, pero cada vez más elevada. Según datos de Hostelería de España y Edenred, el precio medio del menú del día en España se situó en 14,2 euros en 2025, alcanzando los 14,5 en la capital, lo que supone un incremento respecto a los 13,2 euros de 2022.
A esta ecuación se suma un factor clave: el turismo.
En 2025, el gasto turístico alcanzó en torno a los 108.000 millones de euros, de los cuales cerca de 17.900 millones correspondieron a la Comunidad de Madrid, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Dentro de ese gasto, la restauración representa aproximadamente entre el 20% y el 25% del total, consolidándose como una de las principales partidas de consumo del turista y uno de los motores clave en ciudades como Madrid.
Desde Bulla, restaurante madrileño ubicado en una zona de alta afluencia turística, explican que “conviven dos realidades: el aumento sostenido de los costes y los precios, y una demanda que se mantiene impulsada por el turismo, lo que lleva al cliente a tomar decisiones más medidas dentro de la experiencia”.
El encarecimiento de la restauración responde a una tendencia sostenida en toda España, donde los precios de restaurantes y hoteles acumulan varios años creciendo y registraron una subida del 4,3% en 2025, frente al 2,8% del IPC general, según el INE, y Madrid no es ajena a esta evolución.
En términos concretos, salir a comer en la capital de España se mueve hoy en una horquilla amplia, pero cada vez más elevada. Según datos de Hostelería de España y Edenred, el precio medio del menú del día en España se situó en 14,2 euros en 2025, alcanzando los 14,5 en la capital, lo que supone un incremento respecto a los 13,2 euros de 2022.
Sin embargo, el aumento de precios no se traduce directamente en un mayor consumo real. El informe anual de consumo alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación muestra que, aunque el gasto en alimentación creció un 2,4% en 2024, el volumen consumido cayó un 1,5%.
Esta misma lógica se traslada al consumo fuera del hogar: se destina más dinero, pero se ajustan las decisiones dentro de la experiencia, es decir, qué se pide, cuánto se consume y con qué frecuencia se sale.
Este equilibrio entre subida de precios y contención del consumo explica la situación actual del sector.
Según datos de la industria, la restauración cerró 2025 con un crecimiento de facturación en torno al 3,1%, pero con una presión creciente sobre los márgenes.
El incremento de costes ha obligado a trasladar parte de ese impacto al precio final, sin que ello implique necesariamente una mejora proporcional en la rentabilidad.
A esta ecuación se suma un factor clave en ciudades como Madrid: el turismo. El gasto medio diario de los visitantes en España alcanzó los 177 euros en 2026, según el INE, con un crecimiento superior al 7% interanual.
Este flujo contribuye a sostener la actividad del sector y, en determinados momentos, también influye en el nivel de los precios, especialmente en zonas con alta concentración de demanda.
Voces del sector coinciden con esta transformación. “El cliente mantiene el hábito de salir, pero toma decisiones más racionales, es decir, ajusta lo que pide, comparte más o elige mejor el momento”, explican desde Bulla, restaurante madrileño. Esta percepción encaja con los datos agregados y apunta a un cambio más estructural que coyuntural.