Mario Ruiz-Tagle dice que hay que garantizar el suministro sin que los costes se disparen como está ocurriendo ahora
El CEO de Iberdrola asegura que sería una irresponsabilidad cerrar las centrales nucleares más tras el incidente del 28 de abril
El directivo eléctrico recuerda que lo pactado con el Gobierno de Sánchez en 2019 se produjo en unas circunstancias que han cambiado radicalmente y que ellos cumplirán las órdenes ministeriales salvo que les ofrezcan soluciones que sean mejores para el país pues todavía nuestras centrales tienen vida útil.

Mario Ruiz-Tagle, consejero delegado de Iberdrola España, durante su intervención en el curso de economía organizado por la APIE en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander.
El CEO de Iberdrola, Mario Ruíz-Tagle, aplaude la situación española en lo que se refiere en la inversión en renovables como solar, viento, aire y en nuestra capacidad nuclear.
El problema que ve este directivo energético, que de este sector sabe un poquito, es que tenemos tanta potencia instalada que ya no hay capacidad para poder distribuir toda esa energía que genera. Es como si te compras un coche y no puedes conducir por la carretera porque ya no hay hueco para ti, aclaró Tagle que afirma con conocimiento de causa que existe en nuestro país unos 100.000 megawatios de déficit o lo que es igual, hay empresas que se quieren instalar en nuestro país y tienen esas necesidades eléctricas pero nosotros no podemos ofrecerlas no porque no las generemos sino que no podemos suministrarlas.
Como se pueden imaginar el Gobierno culpa a las empresas eléctricas de esta situación pero quien se encarga del transporte es la antigua Red Eléctrica Española. Por cierto, cuya presidenta Beatriz Corredor decidió a última hora no acudir al encuentro de la UIMP organizado por APIE y que nos sustrajo de conocer su opinión al respecto y qué pasa con un sistema que el 28 de abril del año pasado se fue a cero y todavía no sabemos por qué.
Eso sí, sabemos que el sistema se ha reforzado ( si todo estaba bien no sabemos para qué se refuerza), que nos apoyamos más en fuentes síncronas de energía (parece que las renovables sí pueden dar algún susto de caída de suministro a pesar de lo verde que queremos ser) y que la energía nuclear es clave por mucho que por cuestiones ideológicas esté el Ejecutivo empeñado en cerrar todas las centrales españolas.
A este respecto, el CEO de la primera eléctrica de España y una de las más grandes del mundo, afirmó que la nuclear sigue representado el 20% del mix energético en nuestro país y que sería irresponsable cerrarla pues no hay otras fuentes que puedan compensar esta generación. De hecho, uno de los desafíos actuales es poder acumular la energía que se genera en los días buenos de sol, de viento, de agua y en dónde la IA tiene mucho que decir.
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Ahora lo que estamos haciendo es comprar gas a los americanos, hasta el 40% de nuestra factura, a precios muy superiores a los del año 19 cuando se firmó el protocolo que obliga a cerrar las nucleares españolas. Un objetivo que se puede postponer, su vida útil es perfectamente prorrogable, salvo que las hinchen a impuestos haciéndolas totalmente inviables para las empresas propietarias.
El drama en nuestro país dijo Tagle es que hay proyectos de centros de datos y de IA que son grandes demandantes de electricidad y no se les puede dar servicio no porque no tengamos energía sino porque nuestras redes no son capaces de suministrarla. Pase igual con los electroneras, una de cada 4 en nuestro país no funcionan por mucho que se quiera promocionar el coche eléctrico y si esto no mejora se instalarán en otro país en el que sí les puedan dar servicio.
En otros países se solicita la conexión y sólo se le da a aquél que está listo para engancharse independiente de cuál haya sido el turno de solicitud, cuando estés preparado ya se te enganchará como pasa en Italia o RU aclaró el directivo pero aquí no y encima es que no hay servicio real de suministro afirmó visiblemente enfadado por la pérdida de negocio y del tren del futuro que estamos perdiendo por no invertir en redes eléctricas que es asunto exclusivo del Estado.