el 5% restante afirma no tener conocimientos suficientes para dar una opinión al respecto
El 79% de los canadienses quieren asociarse con la UE y sólo el 10% se opone frontalmente
Bruselas y Ottawa preparan una alianza económica, tecnológica y de seguridad sin precedentes.

Úrsula Von der Leyen y el primer ministro canadiense Mark Carney en su reciente visita al parlamento europeo. 17 de septiembre de 2026. Justin Tang / Zuma Press / Europa Press
Casi ocho de cada diez canadienses respaldan las negociaciones para establecer una asociación de Canadá con la Unión Europea, sin llegar a convertirse en miembro de pleno derecho.
El 79,5% se muestra favorable a esta posibilidad, según una encuesta de Nanos Research publicada este martes, en un contexto de crecientes tensiones comerciales con EEUU.
El acercamiento entre Canadá y la UE cuenta con un respaldo que va más allá de las relaciones económicas.
La población canadiense también se muestra favorable a ampliar la cooperación en defensa, tecnología, energía e investigación, mientras el Gobierno de Mark Carney busca diversificar sus alianzas internacionales y reducir la dependencia del mercado estadounidense.
El estudio refleja que el 58,4% de los canadienses apoya claramente la apertura de negociaciones para conseguir un estatus de miembro asociado de la UE, mientras que otro 21,1% manifiesta un respaldo parcial.
En el extremo contrario, el 11,6% se opone a esta posibilidad y el 3,1% expresa cierto rechazo. El 5,7% restante no tiene una posición definida.
El respaldo, aunque mayoritario en todo el país, presenta diferencias territoriales. En Columbia Británica, el 67,9% apoya firmemente negociar la asociación, frente al 48,1% registrado en las provincias de las praderas canadienses.
En Quebec, el apoyo firme alcanza el 55,2%, al que se añade un 28,6% de respaldo parcial.
En conjunto, el 83,8% de los encuestados de esta provincia se muestra favorable a las negociaciones.
La UE supera a EEUU como prioridad comercial
Uno de los resultados más relevantes del estudio es el cambio de orientación de las preferencias ciudadanas sobre el comercio internacional.
El 41% de los canadienses considera que la Unión Europea debería convertirse en la principal prioridad comercial de Canadá durante los próximos cinco años, mientras que apenas el 20% sitúa a EEUU en esa posición.
Otro 30% considera que todos los socios comerciales mencionados en la encuesta deberían tener una importancia equivalente.
Este resultado contrasta con la realidad de las relaciones económicas canadienses. EEUU sigue siendo el principal destino de las exportaciones de Canadá, con el 71,7% de las ventas exteriores de mercancías en 2025.
La dependencia comercial del mercado estadounidense explica la importancia estratégica que Ottawa concede a la diversificación de sus exportaciones.
Aunque Canadá ha incrementado sus intercambios con otros mercados, sustituir el peso económico de EEUU constituye un proceso complejo.
La Unión Europea es el segundo socio comercial de Canadá, por detrás de EEUU, si se considera conjuntamente el intercambio de bienes y servicios. La relación cuenta además con el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA), aplicado provisionalmente desde 2017.
Von der Leyen propone convertir a Canadá en un miembro asociado de la UE
La encuesta se conoce después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ofreciera a Canadá la posibilidad de convertirse en el primer miembro asociado de la Unión Europea.
La propuesta fue presentada el pasado 16 de septiembre, durante su discurso sobre el estado de la Unión ante el Parlamento Europeo, celebrado en Estrasburgo y al que asistió el primer ministro canadiense, Mark Carney.
Entre los ámbitos de cooperación propuestos figuran la industria de defensa, la fabricación avanzada, las materias primas críticas, las baterías, la inteligencia artificial, la computación cuántica, la ciberseguridad y el desarrollo energético.
La presidenta de la Comisión Europea destacó que el comercio de mercancías entre ambas economías ha aumentado un 75% en menos de una década, un crecimiento que utilizó para defender una integración económica más profunda.
No obstante, el concepto de miembro asociado no constituye actualmente una categoría de adhesión contemplada en los tratados europeos. Su alcance jurídico, sus derechos y las obligaciones que implicaría deberán concretarse mediante nuevas negociaciones.
Se descarta la adhesión plena de Canadá
Pese al ofrecimiento europeo, el primer ministro canadiense ha insistido en que Canadá no pretende ingresar como miembro de pleno derecho en la UE.
Su objetivo es establecer una alianza singular que permita profundizar en la integración económica y estratégica sin renunciar a la soberanía nacional.
La propuesta continúa pendiente de definir sus condiciones concretas. Bruselas ha situado la cumbre UE-Canadá prevista para finales de octubre como una oportunidad para avanzar en las conversaciones políticas sobre el nuevo marco de relaciones.