mejoramos el pib pero el resto de parámetros macro son desoladores
La Airef le mete el último rejonazo a Sánchez; peor déficit y no cumplimos con el plan de la UE
Proyecta que la inflación aumentará un 3,6% en 2026 y un 3% en 2027, tres y seis décimas más respecto a la anterior previsión.

La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Inés Olóndriz. Diego Radamés / Europa Press 23/7/2026
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha revisado una décima al alza sus previsiones de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) español para 2026 y 2027, hasta el 2,6% y el 2,2%, respectivamente, pero ha alertado de un empeoramiento en sus perspectivas de déficit público y ha advertido del incumplimiento del plan fiscal comprometido con la Unión Europea.
El organismo independiente que dirige Inés Olóndriz ha presentado este miércoles el informe sobre los proyectos y las líneas fundamentales de los Presupuestos de las Administraciones Públicas para 2027, en el que actualiza sus previsiones macroeconómicas y fiscales. A 25 días de las elecciones generales para que la gente tenga una imagen fiable, al margen de la fanfarria monclovita, de cómo están las cuentas públicas españolas.
La presidenta de la AIReF ha reconocido en rueda de prensa que la ausencia de un proyecto de Presupuestos Generales del Estado y de un borrador de Plan Presupuestario vuelven a limitar el alcance de su análisis.
Economía
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En cualquier caso, en un escenario a políticas constantes, la AIReF prevé que las desviaciones de gasto primario neto de medidas de ingreso superarán los márgenes del marco fiscal desde 2026 comprometido con Bruselas y durante todo el periodo de vigencia del Plan, incluso considerando la máxima flexibilidad permitida.
En concreto, el organismo independiente estima un crecimiento promedio del gasto primario neto del 5,7% entre 2026 y 2028, superior al 3,2% comprometido por el Gobierno con la Unión Europea.
Estas desviaciones implican, según la AIReF, que serán necesarias medidas para cumplir los compromisos europeos.
En el plano macroeconómico, la mejora de perspectivas de la AIReF para el crecimiento del PIB en 2026 y 2027 hasta el 2,6% y el 2,2%, respectivamente, responde principalmente al mejor comportamiento de la economía en el segundo trimestre de 2026 y a su efecto arrastre sobre 2027.
No obstante, la institución prevé una moderación gradual del crecimiento a medio plazo, hasta situarse en el 1,7% en 2031.
Además, el organismo ha advertido de que la inflación aumentará un 3,6% en 2026 y un 3% en 2027, lo que suponen tres y seis décimas más que la anterior previsión.
En el ámbito fiscal, la AIReF ha elevado su previsión de déficit público al 2,8% del PIB en 2026 por las nuevas medidas energéticas para hacer frente a impacto del conflicto en Oriente Medio.
En 2027, el déficit se reduciría al 2,6% por la retirada de estas medidas temporales.
Sin embargo, el organismo ha advertido de que esta mejora se vería lastrada por el incremento del gasto estructural.
En un escenario a políticas constantes, el déficit volvería al 2,8% del PIB en 2028 y continuaría aumentando hasta alcanzar el 3% en 2031 por el gasto asociado al envejecimiento de la población, los intereses de la deuda y los compromisos en materia de defensa.
Los ingresos públicos, sin incluir el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), aumentarían desde el 42,4% del PIB en 2026 hasta el 43,3% en 2031, impulsados principalmente por el IRPF y las cotizaciones sociales. Por su parte, los gastos pasarían del 45,2% al 46,4% del PIB en el mismo periodo presionados por el envejecimiento, los compromisos en política de defensa y el gasto en intereses, que alcanzaría el 3,2% del PIB en 2031.
Todas las corporaciones locales disparan el gasto
Por subsectores, la AIReF prevé que todos, salvo las Corporaciones Locales (CCLL), registren un crecimiento promedio del gasto primario neto de medidas de ingresos superior al comprometido en el PFEMP entre 2026 y 2028.
La Administración central presenta el mayor incremento, con una tasa media del 8,3%, seguida de las Comunidades autónomas (CCAA) (5,2%) y los Fondos de la Seguridad Social (4,8%), mientras que las CCLL registrarían un 3,2%.
En cuanto al saldo, el déficit público se concentra en la Administración Central, que alcanzaría el 3,3% del PIB en 2031.
Los Fondos de la Seguridad Social estabilizarían su déficit en el 0,1% del PIB, mientras que las CCAA se situarían en torno al equilibrio, aunque con diferencias entre ellas, y las CCLL mantendrían un superávit próximo al 0,3% del PIB.
La política fiscal adoptaría en 2026 un tono expansivo equivalente a 1,3 puntos del PIB, en una economía que opera por encima de su potencial, con un tono procíclico contrario a lo comprometido por el Gobierno en el PFEMP.
Además, el saldo público ajustado del ciclo y de las medidas puntuales se mantendría en torno al -3% del PIB, con un deterioro en 2026.
La previsión de deuda sobre PIB descenderá porque el PIB crecerá no porque se hagan bien las cosas
La AIReF proyecta que la ratio de deuda pública continúe reduciéndose hasta situarse en el 95,4% del PIB en 2031, apoyada en la contribución favorable del crecimiento nominal de la economía. No obstante, este efecto irá perdiendo intensidad, mientras aumenta la carga de intereses en un contexto de condiciones de financiación más exigentes.
La senda se ha revisado ligeramente al alza respecto al pasado informe del mes de mayo y los ejercicios de sensibilidad muestran que una evolución menos favorable del crecimiento económico o del saldo primario podría llegar a interrumpir la reducción de la deuda.
¿Qué es lo que hay que hacer?
Ante la ausencia de un proyecto de Presupuestos Generales del Estado y del borrador del Plan Presupuestario, la AIReF recomienda al Ministerio de Hacienda iniciar los trabajos para elaborar una estrategia fiscal de medio plazo que incorpore las medidas necesarias para alcanzar una senda de crecimiento del gasto neto compatible con los compromisos europeos.
Asimismo, recomienda al Ministerio de Hacienda, a las CCAA y a las CCLL con riesgo de incumplimiento evitar la adopción de medidas adicionales que supongan incrementos estructurales del gasto primario neto.
Esto incluye tanto reducciones permanentes de ingresos como aumentos del gasto que no cuenten con financiación estructural.
La institución recuerda que el cumplimiento de las reglas fiscales debe contribuir a reforzar la sostenibilidad de las finanzas públicas y reducir la vulnerabilidad asociada a un nivel de deuda pública cercano al 100% del PIB, especialmente en un contexto de condiciones de financiación más exigentes.
Sin PGE hay poco margen para acometer inversiones en infraestructuras
Además, la presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Inés Olóndriz, ha avisado este miércoles de que "mucho margen fiscal, a políticas constantes, no parece haber" para acometer grandes inversiones en infraestructuras, en un contexto marcado por una deuda pública que todavía se sitúa en el entorno del 100% del Producto Interior Bruto (PIB) y por las crecientes presiones sobre el gasto.
"AIReF nunca se pronuncia sobre qué partidas de gastos son las que se tienen que impulsar y por eso lo que nosotros siempre recomendamos es esa elaboración de esa estrategia fiscal para que el gobierno de turno pueda ordenar las prioridades", ha insistido.
Por ello, Olóndriz ha insistido en que "es muy necesario que cada euro que se gaste, se gaste con mucho conocimiento de cuál es el impacto que tiene y si las políticas públicas son eficientes".
"Por eso también insistimos cada vez más en la necesidad de evaluar las políticas públicas, precisamente porque los márgenes fiscales son muy limitados", ha subrayado.
En este contexto, la presidenta de la AIReF ha alertado de que no contar con los Presupuestos Generales del Estado cada año dificulta no solo tener una visión sobre cuáles son las prioridades del Gobierno, sino también la gestión a la propia Administración General del Estado.
El tema de la prórroga presupuestaria es una obligación legal que está pensada para cuando hay una demora temporal de unos meses en la aprobación de un presupuesto, pero no está pensado para una demora de varios años.
Eso es una deficiencia que debería solucionarse "lo antes posible", ha remarcado, tras señalar que las modificaciones presupuestarias han aumentado de manera sensible en estos años en los que no ha habido nuevos presupuestos.