23 de Abril de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Luis Bárcenas

Los papeles de Bárcenas no dan para otra causa general contra todo el PP

Lo único seguro en este nuevo juicio mediático es que el extesorero del PP se ha enriquecido durante años y no es capaz de documentar las gravísimas acusaciones que lanza y modifica.

| ESdiario Editorial

 

 

Si algo está dejando claro el enésimo juicio con Luis Bárcenas como protagonista es, casi exclusivamente, que el extesorero del PP es un sinvergüenza de proporciones formidable: su inexplicable enriquecimiento personal, que le ha hecho multimillonario; sus cambios de testimonios; su nula aportación de pruebas y sus acusaciones generales le confirman como el delincuente que varias sentencias ya han descrito.

En el caso que ocupa la actualidad, los llamados "papeles de Bárcenas", se investiga la supuesta concesión de sobresueldos a la práctica totalidad de los dirigentes populares de primera fila y la existencia, para ése y otros fines, de una supuesta contabilidad B que gestionaría el acusado con fondos derivados de siniestras comisiones.

Es la tesis de la acusación popular, básicamente impulsada por el PSOE a través de abogados y entidades de su órbita. Y también lo es del procesado, aunque su palabra ha de ser puesta en cuarentena, como poco: para empezar, porque todo lo que diga está condicionado al objetivo de salvar su responsabilidad penal.

Bárcenas es un delincuente que acusa sin pruebas a toda una organización que ya ha pagado un alto precio político

Y para terminar, porque su testimonio ha cambiado tantas veces a lo largo de los años como para ponerlo en entredicho si no va acompañado de pruebas documentales que, al menos hasta ahora, no se han presentado: casi es la palabra cambiante de un preso, encarcelado por hacer millonario ilícitamente, contra la de decenas de dirigentes que niegan los hechos y no son desmentidos, de momento, por las pruebas.

Que el PP haya cometido errores, padecido escándalos y promovido corruptelas parece evidente. Que éstas den para criminalizar al conjunto de la organización a presente, pasado y futuro; es sin embargo inadmisible: políticamente ya ha pagado el precio oportuno en las urnas; y penalmente los delitos han de demostrarse y son por naturaleza individuales, más allá de las responsabilidades subsidiarias de corte civil.

Un calvario por delante

Le queda a los populares un calvario pendiente por las derivadas de varias causas, pero la impresión que queda tras escuchar las acusaciones del extesorero y las réplicas de personalidades como Aznar y Rajoy es que, al menos en lo referente a los famosos papeles de Bárcenas,  su responsabilidad es nula o marginal.

Pese al intento del aparato mediático que protege al Gobierno de confinar al PP en una eterna causa general que frene sus posibilidades de vencer en las urnas al PSOE. Porque la búsqueda de la verdad, en todo este asunto, parece importar bastante menos que la campaña de criminalización de la mayor amenaza electoral que tienen los partidos del Gobierno.