| 02 de Febrero de 2023 Director Antonio Martín Beaumont

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Sánchez, en un encuentro preparado con ciudadanos de a pie hace unos meses
Sánchez, en un encuentro preparado con ciudadanos de a pie hace unos meses

Lo que de verdad indigna a los españoles

Si Sánchez soñaba con que su intento por romper la separación de poderes tendría respuesta en la calle y taparía otros desafíos gravísimos a nuestra convivencia, ya puede ir despertando.

| ESdiario Editorial

A medida que pasan las horas, el ruido generado por la contundente e inapelable decisión del Tribunal Constitucional para frenar el intento fraudulento de Pedro Sánchez de acabar con la separación de poderes con una trampa infame se va atenuando. Lo normal, por otra parte, pues han sido el Gobierno, sus socios y su frente mediático los más interesados en generar ese escándalo. Y la ciudadanía, además, está a otra cosa.

Desde las filas de Unidas Podemos ha habido un tímido intento de llamar a la movilización en la calle para protestar por lo que consideran un "golpe blando a nuestra democracia". No han elevado mucho más la voz porque los Iglesias, Montero, Belarra o Echenique son más que conscientes de las nulas credibilidad y capacidad de convocatoria que atesoran, así que ni quieren caer en un ridículo aún mayor del que ya hacen con sus vacuas proclamas.

 

El presidente Sánchez, por su parte, se ha abstenido de apelar directamente a la reivindicación social, aunque con el impostado tono compungido y ceremonioso de su declaración pública trató quizá de incitarlo con negligencia, presentando el imperio de la legalidad como un intento de maniatar al Parlamento.. En vano, como se está viendo.

Las trabas que está encontrado nuestro actual jefe del Ejecutivo a su ambición desmedida por mantener y extender su poder solo le indignan a él. Y por más que él, sus aliados y sus voceros mediáticos traten de convertir su indignación en una sensación generalizada entre nuestra población, no lo van a lograr.

Lo que de verdad indigna a los españoles es ver a un centenar de violadores saliendo a la calle por una chapuza legal de unos advenedizos ignorantes y peligrosos ocupando sillones en el Consejo de Ministros

Porque lo que de verdad indigna a los españoles es ver a un centenar de violadores (y subiendo) saliendo a la calle por una chapuza legal de unos advenedizos ignorantes y peligrosos ocupando sillones en el Consejo de Ministros. Lo que indigna es asistir al ejercicio vergonzoso de moldear y aprobar leyes a la medida de los delincuentes, como ocurre con los separatistas y las reforma de los delitos de sedición y malversación. Y lo que indigna es comprobar cómo las economías domésticas y las cuentas de las pymes se ven arrastradas al hundimiento por un gestión económica y fiscal desastrosa.

Las cuitas de Sánchez, en consecuencia, son solo suyas. Por suerte, los contrapesos y mecanismos de control en nuestra democracia aún funcionan, por más que el presidente y sus socios traten de dinamitarlos y estén cerca de lograrlo si Europa no auxilia al asediado Estado de Derecho español. Pero el malestar ciudadano está en otra parte. Y en las urnas se comprobará.