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Abre sus puertas el Beti-Jai, un tesoro escondido en el centro de Madrid

Coincidiendo con la Semana Santa, el Ayuntamiento de la capital ha programado la apertura del mítico frontón ubicado en el barrio de Chamberí, que fue inaugurado hace 130 años.

Aspecto de la grada del frontón madrileño Beti-Jai.

Aspecto de la grada del frontón madrileño Beti-Jai.

Publicado por
Rocío Díaz

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El 29 de mayo de 1894 un partido de pelota, disputado entre las parejas formadas por Portal y Pasieguito contra Beloqui y Tandilero, sirvió para inaugurar el frontón Beti-Jai, situado en el barrio de Chamberí, por aquel entonces, uno de los situados en las afueras de la ciudad de Madrid. 130 años después, este impresionante edificio ubicado en la calle del Marqués del Riscal, a solo unos metros de la Castellana, abre sus puertas para que pueda ser visitado por madrileños y visitantes; un plan estupendo para esta Semana Santa.

Después de formar parte de los programas turísticos programados por el Ayuntamiento de Madrid, y en vista de la extraordinaria demanda que siempre ha tenido, el propio consistorio ha decidido abrirlo a todo el público. Será, desde este Jueves Santo y hasta el Domingo de Resurrección, en horario de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas. A partir de la próxima semana ese mismo horario se repetirá todos los sábados y domingos. La entrada es gratuita y, tan solo hay que reservar en el caso de que se opte por una visita guiada o por alguna de las actividades infantiles que hay programadas.

Está prevista, además, la construcción de un Centro de Interpretación, cuyas obras en la planta baja del frontón ya han comenzado, y que será inaugurado en el tercer trimestre de este mismo año. A partir de ese momento, el frontón y el propio centro estarán abiertos, como un museo más al uso, de martes a domingo.

El Beti-Jai fue uno de los frontones industriales que convivieron en Madrid en los últimos años del siglo XIX y las primeras décadas del XX. En ausencia del aún incipiente fútbol, los juegos vascos de pelota constituían uno de los entretenimientos más populares del momento y los recintos madrileños reunían en sus gradas más de 25.000 espectadores, para una población aproximada de medio millón de habitantes con la que contaba la capital.

Pese a que el Beti-Jai se construyó como frontón, allí se jugó a la pelota durante muy pocos años y, desde edad muy temprana, se empleó para los fines más diversos. Uno de los más sobresalientes fue cuando se utilizó, en los primeros años del siglo XX, como el taller del inventor español Leonardo Torres Quevedo, que allí desarrolló, por ejemplo, el telekino, considerado como el primer mando a distancia de la historia.

Beti-Jai, del esplendor al absoluto abandono

Después fue concesionario en España de míticas marcas estadounidenses del motor, como Studebacker o Harley-Davidson y, de hecho, durante los 130 años de historia del Beti-Jai, en su interior lo que más ha habido han sido coches, ya que durante décadas fue un inmenso taller frecuentado por miles de madrileños.

Desde los años noventa cayó en el más absoluto abandono, con la vegetación campando a sus anchas y el olvido de todas las autoridades. Las constantes demandas de la plataforma vecinal Salvemos el Beti-Jai surtieron efecto después de muchos años y, primero con la catalogación como BIC por parte de la Comunidad de Madrid (2011) y la expropiación realizada por el Ayuntamiento de Madrid (2015), el frontón cobró nueva vida.

El Beti-Jai es un edificio absolutamente único en su especie en el mundo, un auténtico tesoro casi oculto en el centro de Madrid y, a falta del plan especial que definirá sus usos en un futuro, su visión y disfrute constituye un plan espectacular para realizar en los próximos días en la capital.


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