| 28 de Septiembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Sánchez junto a Calviño y Yolanda Díaz
Sánchez junto a Calviño y Yolanda Díaz

Sánchez en la cuerda floja con sus socios por el aumento del gasto militar

Unidas Podemos, ERC, Bildu y Compromís rechazan que este Gobierno acometa el aumento del gasto militar y buscan dejarlo para el futuro.

| ESdiario España

Las próximas semanas se prevén cruciales para el buen devenir de los Presupuestos Generales del Estado, y el gasto militar se postula como el principal escollo a día de hoy para que el Gobierno consiga sacarlos adelante. Y es que el rechazo de Unidas Podemos, ERC, Bildu y Compromís a la promesa de Sánchez de aumentar el gasto en las Fuerzas Armadas es firme. 

Tras la cumbre de la OTAN del pasado mes de junio el Gobierno se marcó como objetivo aumentar el gasto militar en 1.000 millones de euros, necesario para cumplir su compromiso con la OTAN de alcanzar una inversión en Defensa del 2% del PIB para el año 2029.  Díaz se mostró desde un principio reticente a respaldar esta inversión, centrándose en configurar unos Presupuestos “que solucionen los problemas de la gente”. Por otro lado, ERC y Bildu buscan que el aumento del gasto en Defensa la haga el siguiente gobierno porque consideran que "hay tiempo de sobra hasta 2028 para cumplir el compromiso con la OTAN".

 

Es por todo ello que Sánchez ha comenzado a desplegar nuevos argumentos que justifiquen su postura, que van desde los puestos de trabajo que genera la industria hasta la labor de ciertos cuerpos, como la Unidad Militar de Emergencias (UME), que en los últimos años ha tenido especial relevancia con sus actuaciones en la pandemia de coronavirus, pero también en los incendios que han asolado España este verano.

Dentro del Gobierno se da por hecho que ese aumento se producirá, aunque es probable que termine haciéndose como la última inversión de 1.000 millones que sacudió el Ejecutivo a comienzos de verano. Esto es, como un aumento del crédito y no como una partida en los Presupuestos. Además, sostienen que ese mayor gasto en Defensa no tiene por qué destinarse únicamente a armamento, sino que un aumento de la inversión también puede traducirse en I+D+i en el sector militar o en tecnología, un argumento con el que se busca contentar a todos sus socios para que no entorpezcan futuras votaciones o los próximos presupuestos.