11 de Junio de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez y Pablo Casado, en una reunión en julio de 2019
Pedro Sánchez y Pablo Casado, en una reunión en julio de 2019

El pacto entre PP y PSOE tendrá una "cláusula" para aislar del todo a Podemos

Los populares se reservarán un "antídoto" hasta el último segundo para abortar el acuerdo si Sánchez intenta colarles por detrás la cuota de Podemos.

 

El PSOE y el PP cerrarán esta semana un acuerdo para renovar el Consejo General del Poder Judicial, atascado desde hace más de dos años, que añadirá otra piedra en el sinuoso camino de la coalición del Gobierno al dejar al margen a Podemos.

Fuentes del PP han confirmado a ESdiario que el pacto está muy avanzado y que, salvo sorpresa de última hora, podrían presentarlo Pedro Sánchez y Pablo Casado en persona con una imagen conjunta muy simbólica. Incluso podría añadirse un pacto para cambiar la Ley Electoral en lo relativo al "voto rogado", para facilitárselo a los españoles residentes en el extranjero.

El acuerdo, que puede extenderse a la composición del Consejo de Administración de RTVE y al Defensor del Pueblo, se extendería a la renovación de los cuatro miembros del Tribunal Constitucional que han de ser sustituidos en menos de un año y puede tener otra consecuencia: un pacto para asentar el sistema de elección del Poder Judicial en adelante que reste presencia a las cuotas políticas e incremente la capacidad de decisión de los propios magistrados.

 

Aún más, las mismas fuentes no descartan que el acuerdo incluya una "Cláusula Delgado" para que la próxima elección del Fiscal General del Estado no permita la incorporación de ningún político que no haya abandonado su cargo público al menos diez años antes de su designación: eso haría inviable, por ejemplo, que otra Dolores Delgado reciba el encargo.

No es la única cláusula que flota en el ambiente: hay otra antipodemos que no figurará en el acuerdo formal, si finalmente se firma, pero la conoce a la perfección Sánchez y la activará Casado hasta el último momento. Se estudiará uno a uno cada nombre propuesto por el PSOE para evitar el temor de que, aunque Podemos no esté en las negociaciones, tenga al final su cuota en el CGPJ con una cesión "por detrás" del PSOE.

Si el PSOE se la quiere colar al PP por detrás, los populares no votarán el acuerdo en el Congreso

No le será fácil a Podemos ni siquiera intentarlo: el "censo" de aspirantes a entrar en el Gobierno de los jueces es muy limitado; todos están en la carrera desde antes de que Iglesias irrumpiera y los nombres que podrían interpretarse más cercanos son muy identificables: los jueces De Prada y Rossell, esta última exdiputado y ahora en el equipo de Irene Montero en el área de violencia de género.

"No van a poder hacer trampas. La lista de candidatos al Poder Judicial es nominal y se conocerá antes de la votación en el Congreso. Si no es la correcta o hay dudas, el PP no la aprobará", revelan a este periódico fuentes populares. Lo cierto es que para reformar el CGPJ, con el actual sistema, hace falta el respaldo de dos tercios del Congreso, una mayoría que solo socialistas y populares reúnen.

El papel de Europa

Del porqué del cambio de actitud de Sánchez, que hasta ahora ha querido imponer una reforma unilateral cambiando el sistema de elección o paralizando el CGPJ, hay varias versiones: la presión de Europa ha sido decisiva, pero también la inmensa indignación del sector judicial, desde los jueces hasta los fiscales pasando por los Colegios de Abogados.

Nadie ha defendido ni el fondo ni las formas y a Sánchez, finalmente, le ha vencido la evidencia de que "por las bravas" estaba condenado al fracaso, según la expresión de fuentes jurídicas consultadas por este periódico.

 

La otra gran incógnita es cómo afectará este posible acuerdo a las relaciones entre el PSOE y Podemos, que no atraviesan su mejor momento. Nadie cree que la ruptura esté ni remotamente cerca: la idea de Sánchez, según su entorno, es jugar a dos tableros e intentar prolongar una compleja alianza con sus socios de legislatura. 

Aunque este acuerdo con el PP romperá su relato sobre la actitud de la oposición y, a la vez, incitará a Podemos a marcar más distancias con el PSOE. ¿Hasta una ruptura? No sin un horizonte próximo de Elecciones Generales. Y no desde luego porque Sánchez tenga a su alcance una especie de "coalición alternativa" con el PP, a la alemana, como la que ya le ofreciera en su día Rajoy desde el Gobierno.

"Esa posibilidad no existe", explican fuentes populares, distinguiendo entre acuerdos "de igual a igual" en cuestiones de Estado y alianzas alternativas si fracasa el pacto con Podemos. Si eso pasara, explican, se abriría el camino de unas Elecciones anticipadas que ahora mismo parecen muy improbables.