| 23 de Abril de 2024 Director Benjamín López

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Rafael del Pino, presidente de Ferrovial
Rafael del Pino, presidente de Ferrovial

Ferrovial se va de Pedro Sánchez, no de España

La junta de accionistas de Ferrovial aprobó el traslado de su sede fiscal a Países Bajos, algo que, revelan fuentes a ESdiario, ya están valorando hacer otras empresas españolas cotizadas.

| Hugo Pereira España

“Queda aprobado el punto décimo”. Son las cinco palabras fríamente pronunciadas por Rafael del Pino que evidencian la triste -y cada vez más pronunciada- realidad de España: la de la decadencia económica e insignificancia a nivel internacional.

Tal y como ya avanzamos en ESdiario, Ferrovial no ha cedido a las presiones del Gobierno encabezado por Pedro Sánchez y sus accionistas han votado a favor de trasladar su sede social a los Países Bajos, lo que técnicamente supone la fusión de la matriz de la multinacional con su filial neerlandesa. En España, en consecuencia, quedará la subsidiaria española Ferrovial International SE Sucursal y al frente, el primogénito del presidente de la compañía, Ignacio del Pino.

“Ferrovial no se va de España”, ha sido lo más repetido durante la junta de accionistas más importante de la historia de Ferrovial. Y es cierto. Ferrovial seguirá creando y manteniendo el mismo empleo, realizando las mismas inversiones, cotizando en el IBEX 35 y, en suma, considerando a España como “nuestro país”, inciden los accionistas. Lo único que cambiará es la sede social de una empresa nacida en España que ya genera el 82% de los ingresos y consigue el 90% de su valor en Bolsa del extranjero.

Ferrovial no se va de España pero sí escapa de las garras del Gobierno de Pedro Sánchez. O dicho en palabras de los accionistas: “Ferrovial conseguirá ser más competitiva trasladando su sede fiscal a Países Bajos”. Y este es el quid de la cuestión. Ferrovial, es evidente, no persigue eludir el pago de impuestos en España, es más, los seguirá pagando al mantener su actividad en nuestro país; la empresa presidida por Rafael del Pino busca, empero, volverse competitiva y crecer buscando cotizar en la Bolsa de EEUU antes de que finalice el 2023. Este es el claro y legítimo objetivo de la compañía. Y para conseguirlo necesita cuanto antes, se prevé en el mes de junio, cerrar la fusión de Ferrovial International SE (FISE) y Ferrovial SA y trasladar, así, su sede social a Países Bajos. Lo que le habilitaría a cotizar en la bolsa de Ámsterdam en ese mismo mes e intensificar sus esfuerzos para saltar al otro lado del Atlántico.

“Jugar desde los Países Bajos es como jugar desde el Bernabéu”, sentencia el economista consultado por ESdiario Luis Garvía.

 

Ferrovial, el ejemplo que valoran seguir otras empresas cotizadas españolas

El problema, sobre todo en términos de imagen de la marca España, ya no es que Ferrovial cambie de sede fiscal para dejar el lastre que constituye nuestro país a la hora de competir y crecer, es que detona toda posible captación de inversión extrajera y sirve de patrón a otras empresas en su misma situación.

Y las hay. Tal y como asegura una sólida fuente a ESdiario: “hay otras empresas cotizadas con domicilio fiscal en España que están firmemente valorando seguir el ejemplo de Ferrovial para ser más competitivas, lo cual es lógico”.

En este sentido, la inseguridad jurídica y el insultante trato que el Gobierno estatal brinda a los empresarios -usureros, capitalistas despiadados, codiciosos, avariciosos…- constituye todo un obstáculo para aquellos que tratan de generar empleo y riqueza arriesgando su capital privado.

Cabe destacar, además, que ya una treintena de importantes empresas emprendieron el camino de Ferrovial. Si bien no fueron casos mediáticos, ejemplos de ellas son: Pelligra, MLA Heathcare Balear, Agrobands Canadá, Esmo Empresarial, Voicemod, Societe Plot, Aitomaronlanda, Beste, Gromeron, Pacific North Real Estate y Atlantic North Consultons. Estas empresas, entre otras, ya no poseen su sede fiscal en España.

El abuso de poder del Gobierno de Pedro Sánchez con Hacienda

Pedro Sánchez y todo su Ejecutivo están usando a Ferrovial como chivo expiatorio para darle el empujón inicial a una campaña electoral de suma cero: o ganan los comicios del 28-M concebidos como un plebiscito o pierden toda posibilidad de revertir la caída libre que el PSOE tendencialmente experimenta en los sondeos privados. Y si tienen que denostar, tergiversando la realidad, a una histórica empresa española -como Ferrovial- y ahuyentando a tantas otras potencialmente inversoras, lo harán. Más bien, lo están haciendo.

Ferrovial no se va para eludir el pago de impuestos en España. El que el Gobierno de Pedro Sánchez amenace con una sanción de Hacienda, previa inspección fiscal, a una empresa que está ejerciendo el derecho de libre de circulación imperante en toda la Unión Europea, solo demuestra su nulo respeto por el Estado de Derecho y sus ansias de autoritarismo económico.

La Agencia Tributaria, Hacienda, es un ente estatal que legalmente no puede hacer inspecciones fiscales discrecionales o a la carta ni, mucho menos, por orden del Ejecutivo. El que el Gobierno de España hubiera enviado una carta, firmada por el Secretario de Estado de Economía, amenazando con una sanción fiscal a Ferrovial constituye todo un abuso -una injerencia- de poder que es del todo ilegal e inaceptable en cualquier país democrático con una economía de libre mercado, como España.

“El Gobierno amenazó a Ferrovial con una sanción de Hacienda cuando, en todo caso, de avisar a una empresa, debe hacerlo la propia Hacienda; se trata de toda una injerencia de poder”, incide el economista consultado.

Se trata el vivido hoy de todo un punto de inflexión que ratifica la pérdida de peso de España a nivel internacional. Nuestro país ya no compite, en términos genéricos, en el sistema internacional. Simplemente sobrevive.