| 15 de Septiembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Tribunales Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía Sostenibilidad ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía
Sánchez y la ministra de Sanidad, Carolina Darias.
Sánchez y la ministra de Sanidad, Carolina Darias.

Sánchez enfada a las autonomías por decidir sobre las mascarillas a sus espaldas

Las CCAA vuelven a indignarse con los anuncios del presidente sin consenso alguno con sus homólogos regionales. Y el PP tiene claro el motivo.

| J.R.V España

Otra vez las Comunidades Autónomas expresan su enfado y hartazgo con Pedro Sánchez al enterarse por la prensa de que el Gobierno decretará el fin de la mascarilla en los espacios públicos el próximo sábado 26 de junio.

El pasado miércoles, el Consejo Interterritorial de Salud -en el que Sanidad coordina decisiones con las autonomías- no concretó este asunto. Pero en su agenda para relanzar su imagen, Moncloa ha sorprendido a los presidentes regionales con un nuevo anuncio a sus espaldas.

Así lo ha denunciado la consejera de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Verónica Casado, que ha asegurado que le hubiera "encantado" saber antes el anuncio de Sánchez, añadiendo que "donde se tienen que debatir estas cosas es primero en la Comisión de Salud Pública y segundo en el Consejo Interterritorial".

En términos parecidos se ha expresado el consejero de Presidencia del Gobierno andaluz, Elías Bendodo, que, aunque ha asegurado que adoptarán la decisión que se adopte a nivel nacional, ha criticado que es una medida que "no se ha consensuado con las comunidades autónomas".

 

"Nos parece muy bien los anuncios del presidente del Gobierno, pero creo que es bueno que se debata en el seno de la Conferencia Interterritorial de consejeros de Salud y que se adopten los principales acuerdos por unanimidad", ha recalcado Bendodo.

En el caso de Galicia, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha celebrado el anuncio , aunque ha censurado que Moncloa lo haya convertido en una "decisión política", y ha reclamado un protocolo "correcto y adecuado" sobre las condiciones en las que podrá dejar de usarse esa medida de protección, al tiempo que ha advertido de que el comité clínico que asesora a la Xunta revisará dicho protocolo "y lo ampliará, modificará o cumplirá taxativamente en función del rigor sanitario que tenga".

Al margen del PP, también un socio del Gobierno como es el PNV ha criticado las formas de Sánchez. Ha sido el propio lendakari, Íñigo Urkullu, el que ha reprochado al presidente que haya anunciado una decisión que aún no es "firme" ninguneando al Consejo Interterritorial.

 

 

Los presidentes autonómicos en la Cumbre de San Millán, en La Rioja.

 

Y es que el anuncio que ha realizado este viernes Sánchez en Barcelona, sobre el fin de la obligatoriedad de las mascarillas en ciertos espacios a partir del 26 de junio, ha llevado a las Comunidades a asumir esta decisión y a preguntarse de qué manera se articulará esta norma para adecuarla a nivel autonómico.

El debate sobre eliminar la obligatoriedad de las mascarillas en espacios abiertos se viene dando desde hace un mes aproximadamente después de que algunas Comunidades Autónomas lo plantearan en el seno del Consejo Interterritorial.

En cualquier caso, las Comunidades Autónomas que ya se han pronunciado ahora se encuentran a la espera de qué manera Sanidad concreta esta medida para poder adecuar el fin de la obligatoriedad de la mascarillas en espacios abiertos a sus normas autonómicas.

Así, la Generalitat de Cataluña ha señalado que estará pendiente de que el Gobierno concrete el planteamiento del anuncio realizado por Sánchez. En parecidos términos se ha expresado la presidenta de La Rioja, Concha Andreu, que ha asegurado que se basaran en "los datos sanitarios y científicos": "Creo que no va a haber ningún problema para tomar esa decisión".

También la Generalitat Valenciana se mantiene a la espera de que el Ejecutivo concrete esta norma, tras plantear esta semana en el Consejo Interterritorial de Salud la posibilidad de establecer un semáforo para flexibilizar la obligatoriedad en función de la situación epidemiológica y del ritmo de vacunación de cada autonomía.