| 26 de Septiembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez y Pere Aragonés
Pedro Sánchez y Pere Aragonés

Sánchez cede ante Aragonés y acepta una reunión urgente de la 'mesa de diálogo'

Aragonés y Sánchez acuerdan celebrar la reunión de la llamada 'mesa de diálogo' a finales de este mes de julio, mucho antes de lo previsto.

| Andrea Jiménez España

Pedro Sánchez ha recibido este viernes en La Moncloa al presidente de la Generalitat, Pere Aragonés. El objetivo que habían colocado sobre la mesa era la necesidad de "normalizar" relaciones tras el estallido del 'caso Pegasus', cuando se puso de manifiesto el espionaje a los independentistas, pero también subyace la necesidad que tienen el presidente del Gobierno de contar con ERC  como uno de sus socios habituales en el Congreso de los Diputados.

Por ello, el presidente ha sucumbido a la presión independentista y uno de los acuerdos alcanzados es que la llamada 'mesa de diálogo' entre el Gobierno central y la Generalitat de Cataluña se celebre la última semana de julio en Madrid. 

El presidente de la Generalitat entraba en la Moncloa aludiendo a su intención de encontrar soluciones "en el ámbito antirepresivo y en el ámbito del conflicto político para poder avanzar como país", lo que en suma se reduce a su habitual exigencia: amnistía y autodeterminación.

 

 

 

 

Tras el encuentro de dos horas, Aragonés ha advertido de que la "normalización" entre ambos Gobiernos "solo se producirá si hay acuerdos concretos" y ha reclamado a Junts que participe en la cumbre que se celebrará la última semana de julio en Madrid.

Así ha valorado el presidente catalán en una rueda de prensa desde el centro Cultural Blanquerna la reunión que ha mantenido con Sánchez

El líder del PSOE quería reconquistar a su socio, ERC, una vez que ya tiene atados y bien atados a los partidos vascos, pues necesita estabilidad para no tener que negociar punto por punto cada uno de los proyectos legislativos que tiene entre manos, sobre todo después de que Gabriel Rufián evidenciara en el Congreso de los Diputados la distancia que separa al Gobierno de los independentistas catalanes. 

Así, tras más de dos horas de reunión la conclusión a la que han llegado ambos líderes es que tienen que volver a reunirse, eso sí con mucha celeridad pues Sánchez ha sucumbido a la presión independentista, aceptando como urgente la reunión con Aragonés.

El deshielo entre ambos gobiernos empezó semanas, cuando en la Moncloa se vieron el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, y Laura Vilagrà, consellera de Presidencia, cita que repitieron en la Generalitat para preparar el encuentro de este viernes, del que en principio ERC ya ha sacado su rédito: forzar que el Gobierno se siente a la mesa.

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La secretaria general del PP, Cuca Gamarra

Por su parte, desde la oposición se ha criticado de forma contundente esta reunión, sobre todo después de que Sánchez ya 'cortase la cabeza' a la directora del CNI, Paz Esteban, y abriera de par en par las puertas de la comisión de secretos oficiales a los independentistas para evitar un portazo definitivo a su relación con el separatismo.

La secretaria general del PP, Cuca Gamarra, ha señalado que esta cita entre Sánchez y Aragonés "avanza en el deterioro de las instituciones y la debilidad de las mismas" porque, a su juicio, no se enmarca en la "lealtad" y la "normalidad democrática" porque encima de la mesa está "la autodeterminación y la amnistía".

"El objetivo y la hoja de ruta, así como el orden del día que ya ha dicho Aragonés que se va a tratar en ese encuentro se basa en la autodeterminación y la amnistía y eso es lo que debilita al país y a nuestras instituciones", ha proclamado.

La dirigente del PP ha pronosticado que "no harán públicas las conversaciones" de ese encuentro y los acuerdos a los que lleguen en esa reunión, de hecho, ha sido la ministra Portavoz, Isabel Rodríguez la que ha comparecido para dar cuenta de ello, en lugar del propio Sánchez.

Sin embargo, ha dicho que el PP estará "atento" a la hoja de ruta que se sigue en las próximas semanas porque "lo que está claro es que cuando el independentismo pide algo lo consigue" . Un ejemplo: la destitución de la directora del CNI.