| 24 de Enero de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso, juntos en la presentación del libro de Mariano Rajoy.
Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso, juntos en la presentación del libro de Mariano Rajoy.

No hubo "cobra" entre Ayuso y Casado, pese a quien pese

Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso, tras 42 días sin verse, acuden a la presentación del libro del expresidente Rajoy, donde no faltaron chistes ni polémicas.

| Gisela Sebastián España

 

Sin chascarrillo ni controversia no hubo ni hay Mariano Rajoy. Así era cuando fue elegido presidente del gobierno y así lo hemos visto, diez años después, en la noche madrileña del Real Casino. Pero los cien medios (así nos lo confirma la editorial) acreditados para cubrir la presentación del último libro del expresidente, teníamos un propósito mayor que atender. La convocatoria así lo anunciaba: “contaremos con la presencia de Díaz Ayuso y Pablo Casado”.

Con una cuarentena entre ambas figuras políticas, una epidemia de declaraciones y corrientes del virus dentro del partido fuera de control, pues allí estábamos todos esperando el dichoso reencuentro. Hubo muchos. El primero, el de Rajoy con su exministro de Fomento, Iñigo de la Serna, con quien se topó nada más entrar y se fundieron en un abrazo.

El expresidente con paso ligero llegó puntual, no hizo esperar a ninguno de sus ilustres invitados y, como buen gallego, demuestra que la lluvia no le pilla por sorpresa y aparece con un maletín acolchado negro donde guarda a buen resguardo su “chuleta” y su ejemplar del libro. Nada de papel mojado. 

La cafetería del Casino se convierte en el refugio de los invitados antes de posar ante los medios gráficos. Allí está el periodista Carlos Herrera, convocado una vez más por Rajoy para hacerle la
presentación de su trabajo literario. El almeriense espera a Rajoy entre terciopelos y familiares y nos comenta que es “un agrado” ver allí a tanta gente, ¡y qué gente!

Compañeros de partido y de gobierno

La barra del bar se queda pequeña para acoger a tantos compañeros de gobierno y partido que son
desplazados a un reservado contiguo a la cafetería. Allí, se producen las primeras conversaciones. Allí, el mochuelo cuela sus alas para escuchar a la Presidenta de la Comunidad de Madrid hablar de una anécdota personal, gesticulando animadamente con los brazos, como hacemos todos cuando notamos que todas las miradas se posan sobre tí y necesitas sacar los nervios, el pecho y la simpatía, porque el resto de la sala le devuelve una sonrisa y acompañan en la conversación.

La presidenta y el alcalde Martínez Almeida en el saloncito del siglo XIX del Real Casino de Madrid presumen de ciudad ante un Rajoy pendiente en todo momento de su amigo Alfonso Fernández Mañueco, que se retrasa y “sin él, no hay foto”.

El Presidente de Castilla y León tiene más kilómetros que el resto hasta el centro de la capital, por eso y por su buena relación, Rajoy le agradece especialmente su presencia allí. Sin demora y ni kilometraje llegaron juntos Jose Ignacio Wert y Juan Ignacio Zoido. El exministro de Interior nos comenta que Rajoy “está como siempre, con mucha grandeza, en estado puro” sin olvidar ni a Pedro Sánchez ni a su líder (de partido y de la oposición) Pablo Casado para quienes tienen claro en que silla van a jugar en un futuro no muy lejano.

Tanto Zoido como muchos compañeros de partido allí presentes recalcan para ESdiario que el actual líder será el futuro presidente del gobierno de España, ningún otro. Javier Arenas y Ana
Pastor confían en el presidente del PP para ganar unas elecciones, nos hablan de unidad y fortaleza del partido y, comprensivos, entienden que hablemos de Díaz Ayuso, de su liderazgo y popularidad, pero en Madrid.

 

La polémica está presente y, en el momento de hacerse la foto de grupo, se anima con los movimientos “delante y atrás” de unos y otros. Cien medios acreditados y una imagen. Las interpretaciones incontables. La realidad, un protocolo y una aclaración por parte de la
organización que intentó poner orden y posicionar a cada cual donde tocaba. La cobra de Ayuso a Casado tuvo su flautista.

Una señora rubia, bajita y educada que, intentando no tapar a las cámaras, da órdenes a los presentes para colocarlos donde manda el protocolo. El resultado es un titular y una conversación.

La que mantienen justo después la presidenta madrileña y el líder del partido, a solas, separados de los compañeros y de la turba mediática que no tardó en descubrir la magnífica foto que tenían delante y había costado 42 días conseguir. Casado y Ayuso han hablado de sus agendas y de viajes. El líder del PP se queja de que ha tenido 5 actos seguidos, está cansado pero no pierde la sonrisa. La madrileña le emplaza al lunes. La Constitución volverá a reunir a los dos líderes populares.

La charla de Casado y Ayuso

Como les interrumpieron quedaron con ganas y, tanto él como ella, volvieron a retomar la charla al finalizar el acto. Pero las alas del mochuelo no pudieron volar esta vez porque estaba en una jaula viendo una pantalla. La presentación se realiza por video y hay que tomar notas mirando la pantalla. Estilo Rajoy.

Como todo lo que sí pudimos escuchar. Con sus chistes, galicismos, gestos y chascarrillos. Reimos en la sala de prensa como lo hicieron los invitados en el gran salón. El expresidente sigue conservando su lenguaje genuino que los nostálgicos de la política “del totaleo” echamos de menos en la actualidad.

Mariano Rajoy no defrauda y, para empezar, mira a Isabel Díaz Ayuso y le da “las gracias por estar aquí y allí”. Se refiere a su lugar, su asiento, junto a la esposa del expresidente y el líder del Partido Popular Pablo Casado a quien le da las gracias “por ser pronto el próximo Presidente del Gobierno”.

Luego arranca a hablar de los populismos “cuyas peripecias tuvieron mucho que ver con lo que nos
hicieron”. Dice que se ve en la obligación de escribir “porque por aquí no vamos bien, necesitamos vacunas contra el populismo”.

El expresidente del Gobierno arranca los primeros aplausos al hablar del emérito. “Defiendo la monarquía y al Rey Juan Carlos, atropellado injustamente en este país”. Luego, un reconocimiento al partido popular valenciano, con Rita Barberá y Francisco Camps como pilares
destrozados por la prensa cual apisonadora.

Los asistentes aplauden por los caídos. Rafael Catalá y Fátima Báñez disfrutan con la presentación del segundo libro de quien fuera su jefe. (Política para adultos/ Plaza&Janes) y elogian tanto el discurso “del presi” como el del presentador, Carlos Herrera que quizá en la siguiente ocasión, pueda avanzarnos unas memorias de Mariano Rajoy.

La editorial así se lo ha pedido pero el gallego nos dice que “puede que sí o puede que no”. Puro Rajoy.