Lugo seguirá dependiendo del autobús en 2027: Renfe destina otros 117.000 euros a suplir el tren

La compañía pública licita un nuevo contrato de transporte por carretera durante doce meses mientras se prolongan las obras ferroviarias entre Lugo y Ourense. La capital lucense afronta otro año sin las mejoras esperadas en sus conexiones.

Tren de RenfeEuropa Press

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Lugo afrontará el comienzo de 2027 sin disponer de todas las mejoras ferroviarias previstas y con parte de sus conexiones con Ourense todavía dependiendo del transporte por carretera. La prolongación de las obras de modernización de la infraestructura gestionada por Adif obliga a Renfe a preparar un nuevo contrato de autobuses, una solución provisional que amenaza con seguir formando parte de la rutina de los viajeros durante otro año.

La situación queda reflejada en una nueva licitación publicada el 3 de noviembre de 2026 por la Dirección General de Renfe Viajeros. El expediente, identificado con el número 2026-04700, contempla la contratación del servicio alternativo por carretera entre Lugo y Ourense durante doce meses, con un presupuesto de 117.062 euros, IVA incluido.

El nuevo contrato permitirá mantener el transporte alternativo que actualmente afecta a dos frecuencias diarias de la conexión, mientras continúan los trabajos ferroviarios. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 16 de noviembre, por lo que el procedimiento todavía se encuentra en fase de licitación.

La nueva contratación llega después de que Renfe adjudicase en junio de este mismo año otro servicio alternativo entre ambas ciudades. Aquel contrato fue otorgado a Autos Carballo SLU por 74.450 euros, mientras que el nuevo presupuesto asciende a 106.420 euros antes de impuestos.

De esta forma, la compañía pública vuelve a recurrir a la carretera para compensar las limitaciones de una infraestructura ferroviaria cuya modernización sigue sin traducirse en la recuperación completa de los servicios.

Las dificultades se producen en un corredor de 117 kilómetros que conecta Ourense, Monforte de Lemos y Lugo. Adif anunció en 2024 una inversión de 550 millones de euros para modernizar esta infraestructura, renovar sus instalaciones y facilitar la conexión de Lugo con la red de alta velocidad a través de Ourense.

Entre las actuaciones contempladas figuran la electrificación del tramo Monforte-Lugo, la adaptación del tendido eléctrico existente entre Ourense y Monforte, la renovación de los sistemas de señalización y telecomunicaciones y las intervenciones en distintas estaciones. Sin embargo, la nueva licitación evidencia que el servicio ferroviario todavía necesita soluciones alternativas por carretera.

Uno de los principales problemas pendientes es la puesta en funcionamiento de la electrificación del tramo que llega hasta Lugo. Aunque se han ejecutado distintas actuaciones en la infraestructura y en la propia estación lucense, las instalaciones eléctricas todavía no prestan el servicio previsto, según la información publicada este miércoles sobre la situación ferroviaria de la ciudad.

La prolongación de las limitaciones coincide, además, con las expectativas generadas por la futura estación intermodal de Lugo. La infraestructura está llamada a mejorar la integración del transporte ferroviario y por carretera, pero su desarrollo no garantiza por sí solo nuevas frecuencias ni conexiones directas adicionales con Madrid.

Renfe modificó en mayo de 2026 los horarios del Alvia Lugo-Madrid, adelantando su salida a las 5.18 horas. La medida supuso una reorganización de la oferta existente, pero no la incorporación de una nueva conexión directa desde Lugo.

Mientras tanto, Adif ha anunciado avances parciales en el corredor, como la puesta en servicio del nuevo túnel de Oural en septiembre de 2025 y la prolongación de la variante de A Pobra de San Xiao en abril de 2026. También se han ejecutado trabajos de renovación de vía, refuerzo de estructuras y modernización de estaciones.

La contratación del nuevo servicio de autobuses confirma, en cualquier caso, que las obras y las restricciones de explotación continuarán condicionando la movilidad entre Lugo y Ourense. El plazo de doce meses previsto para el contrato abre la posibilidad de que el transporte alternativo se mantenga durante buena parte de 2027, aunque no supone por sí mismo que los autobuses deban circular obligatoriamente durante todo ese periodo.

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La capital lucense comenzará así el próximo ejercicio con la modernización ferroviaria todavía pendiente de completarse y sin que la nueva licitación aporte una fecha definitiva para recuperar íntegramente las conexiones afectadas.