Trump: “estamos preparados para un segundo ataque mucho mayor aunque seguramente no tendremos que hacerlo”
El presidente de Estados Unidos relata la intervención en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro con una frialdad desconcertante, asegurando que siguió la operación “como si estuviera viendo la televisión”
El presidente de EEUU, Donald Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a situarse en el centro de la escena internacional tras referirse públicamente a la intervención militar en Venezuela y a la captura de Nicolás Maduro, una operación que describió con un tono sorprendentemente distendido. “Estamos preparados para un segundo ataque mucho mayor aunque seguramente no tendremos que hacerlo”, afirmó, subrayando que el despliegue inicial fue suficiente para cumplir los objetivos.
Trump explicó que siguió el desarrollo de la operación desde la Casa Blanca con absoluta tranquilidad. “Lo estaba viendo como si estuviera viendo la televisión”, llegó a afirmar, en referencia a los ataques aéreos y a la ejecución de la orden de arresto contra el líder del régimen venezolano. Según su versión, todo se desarrolló de forma rápida y eficaz, lo que hizo innecesaria una escalada militar.
El presidente estadounidense insistió en que no se trató de una guerra, sino de una acción de ley y orden para ejecutar una imputación penal abierta desde 2020 en tribunales de Nueva York por delitos de narcoterrorismo. En ese marco, defendió que el uso de la fuerza fue limitado y tuvo como único objetivo proteger a los agentes implicados en la operación.
Trump también recalcó que su Administración tenía preparados distintos escenarios militares en caso de resistencia o complicaciones, aunque dio a entender que la contundencia inicial disuadió cualquier respuesta. “Todo estaba listo”, vino a señalar, remarcando que la opción de un segundo ataque seguía sobre la mesa.
Las declaraciones del mandatario han generado un fuerte impacto internacional, no solo por la magnitud de la intervención, sino por la forma en la que Trump la ha narrado públicamente, con una naturalidad que ha sorprendido incluso a aliados tradicionales de Estados Unidos.
Mientras el mundo sigue digiriendo las consecuencias políticas y diplomáticas de la caída de Maduro, Trump deja claro que su Administración no dudará en actuar de nuevo si lo considera necesario, aunque lo cuente como si se tratara de una escena más retransmitida en directo.