Trece días de revuelta en Irán provocan más de 50 muertos y miles de detenidos en protestas contra los ayatolás: Trump, advertido
Irán vive su momento más tenso en años. Dos semanas después del estallido de protestas por la grave situación económica, las movilizaciones se han transformado en un desafío político abierto al régimen, con decenas de muertos, miles de detenidos y un apagón total de internet que ha aislado al país del exterior mientras crece la presión internacional.

Protesta en España en favor de las manifestaciones contra el régimen iraní.
Irán atraviesa una de las oleadas de protestas más graves de los últimos años. Lo que comenzó el 28 de diciembre en Teherán como una protesta de comerciantes por la crisis económica se ha convertido, en menos de dos semanas, en un movimiento nacional que cuestiona directamente al liderazgo de la República Islámica. Las manifestaciones se han extendido ya a un centenar de ciudades, han dejado al menos 51 muertos, entre ellos nueve menores, y han provocado una respuesta cada vez más dura por parte de las autoridades.
La intensidad de las protestas aumentó de forma notable este jueves, cuando ciudades como Tabriz, Urmia y Ardabil se sumaron a las movilizaciones. Esa misma noche, el régimen dio un paso decisivo: cortó el acceso al internet global en todo el país, reduciendo la conectividad al 1 % de los niveles habituales. Desde entonces, Irán permanece prácticamente incomunicado.
¿Por qué se ha rebelado el pueblo iraní?
Las protestas nacieron del deterioro de la situación económica, pero pronto adquirieron un carácter abiertamente político. En las calles comenzaron a escucharse consignas contra el líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, y contra el conjunto del sistema de poder. La contestación policial ha sido contundente y, según la ONG Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Oslo, el uso de la fuerza se ha intensificado con el paso de los días.
La organización ha contabilizado más de 2.200 detenidos y advierte de que las cifras reales de víctimas mortales podrían ser mucho más altas. Solo se incluyen en sus balances los casos verificados o confirmados por al menos dos fuentes independientes. “El riesgo de una violencia intensificada y de una matanza a gran escala es muy serio”, alertó su director, Mahmood Amiry-Moghaddam, al recordar la sangrienta represión de las protestas de noviembre de 2019.
El apagón digital como arma de control
El apagón total de internet, que ya supera las 24 horas, ha encendido todas las alarmas. La plataforma NetBlocks, especializada en monitorizar la censura digital, ha denunciado que la medida “viola los derechos y libertades fundamentales” y sirve para “ocultar la violencia del régimen”.
Desde la tarde del jueves, no es posible acceder a páginas web extranjeras ni utilizar VPN, herramientas habituales para sortear la censura y acceder a aplicaciones como WhatsApp o Telegram, bloqueadas en el país. Para organizaciones de derechos humanos, este aislamiento incrementa el riesgo de una represión más letal, al dificultar la difusión de imágenes y testimonios desde el interior de Irán.
Relacionado con las redes sociales, durante las últimas horas se ha viralizado un vídeo que asegura que los manifestantes han quemado la tumba de Ruhollah Jomeini, líder de la Revolución islámica de 1979 que derrocó al último sah Mohammad Reza Pahleví. Sin embargo, las imágenes corresponderían a otras protestas de 2022, en las que atacaron el museo dedicado a su persona en su casa natal en la ciudad de Khomein.
La irrupción de Reza Pahlaví y el llamamiento a Trump
En este contexto, Reza Pahlaví, hijo del último sha (Rey) de Irán, ha elevado el tono desde el exilio. En varios mensajes publicados en la red social X, llamó a los iraníes a seguir saliendo a la calle pese al apagón y se mostró “orgulloso” de quienes protestaron en las últimas noches.
Pahlaví fue más allá al interpelar directamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y pedirle que esté “preparado para intervenir” y ayudar al pueblo iraní. Denunció que el régimen utiliza el bloqueo de las comunicaciones para facilitar una represión “brutal” y sostuvo que Jameneí teme el colapso de su sistema de poder.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El heredero de la dinastía Pahlaví aseguró que ha llamado a un “levantamiento” y recordó que dice contar con un plan para establecer un gobierno nacional y democrático. “El tiempo es esencial”, escribió, al advertir de que las fuerzas de seguridad están disparando munición real contra los manifestantes.
Condena internacional y presión europea
La represión también ha provocado una reacción internacional. El presidente francés, Emmanuel Macron, el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro británico, Keir Starmer, condenaron “enérgicamente” el asesinato de manifestantes y pidieron a Teherán moderación y respeto a los derechos fundamentales. También en diversas capitales europeas, como en Madrid, se han producido protestas en favor de los manifestantes.
Mientras tanto, en las calles iraníes la tensión no cede. Con el país aislado digitalmente, un número creciente de víctimas y un liderazgo cuestionado desde dentro y desde fuera, Irán se adentra en una fase crítica cuyo desenlace sigue siendo incierto.