CRISIS ORIENTE MEDIO
Rechazo de Irán a negociaciones con EEUU: contradice a su ministro de Exteriores
Alí Lariyani ha cerrado la puerta a Washington tras los ataques, mientras Abbas Araqchi deja abierta la vía diplomática si cesa la ofensiva y hay explicaciones.
November 21, 2024, Tehran, Iran: ALI LARIJANI, the Secretary of the Supreme National Security Council, speaks during an interview in Tehran. . (Credit Image: © Iranian Supreme Leader'S Office via ZUMA Press Wire)
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Lariyani, ha asegurado que Teherán no negociará con Estados Unidos, apenas unas horas después de que el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, afirmara que, si bien exigirían explicaciones, considerarían "cómo reaccionar" ante los ataques.
Lariyani ha afirmado de forma tajante en redes sociales que el Ejecutivo iraní “no negociará con Estados Unidos”, en un mensaje breve pero contundente con el que salió al paso de las informaciones que apuntaban a posibles contactos indirectos canalizados a través de Omán para reactivar el diálogo nuclear.
Según esas versiones, Mascate habría trasladado a Washington una iniciativa de Teherán para retomar las conversaciones que la semana pasada reunieron a representantes de ambos países. Sin embargo, el dirigente iraní zanjó cualquier especulación con una negativa rotunda, sin ofrecer más explicaciones ni matices.
Su declaración ha supuesto un claro contraste con el tono más matizado exhibido horas antes por el ministro de Exteriores y evidencia una falta de sintonía en el discurso público de las autoridades iraníes en plena escalada regional.
La contundencia del secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional ha reforzado la posición de firmeza adoptada por los sectores más duros del aparato político y de seguridad del país.
Además de cerrar la puerta a una negociación con Washington, Lariyani ha cargado directamente contra el presidente estadounidense, Donald Trump, al que acusó de haber “sumido a la región en el caos con falsas esperanzas”.
En su mensaje, sostuvo que el mandatario ha actuado en beneficio de Israel y que su política ha incrementado la inestabilidad en Oriente Próximo. Según afirmó, Trump habría transformado su lema de “Estados Unidos Primero” en “Israel Primero”, sacrificando —a su juicio— los intereses y la seguridad de los propios soldados estadounidenses.
En este sentido, ha responsabilizado a Washington de las bajas registradas entre militares estadounidenses desde el inicio de la operación conjunta con Israel contra Irán, insistiendo en que la estrategia adoptada por la Casa Blanca ha tenido un coste humano directo. “Hoy, la nación iraní se defiende”, ha afirmado Lariyani, quien ha recalcado que las Fuerzas Armadas iraníes no iniciaron la ofensiva y que sus acciones se enmarcan en el derecho a la legítima defensa frente a lo que considera una agresión externa.
Horas antes, en una entrevista concedida a la cadena qatarí Al Yazira, el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, había adoptado un tono igualmente duro, aunque sin cerrar completamente la vía diplomática. El jefe de la diplomacia iraní ha defendido que “no hay límites” para la defensa del país, pero dejó abierta la posibilidad de valorar una eventual respuesta política si cesan los ataques.
Abbas Araghchi
Araqchi ha denunciado que Estados Unidos atacó a Irán en plena negociación, asegurando que el primer proyectil lanzado impactó “en la mesa de diálogo”.
A su juicio, esta actuación demuestra la falta de fiabilidad de Washington como interlocutor. “Nos atacan, matan a nuestra gente, destruyen nuestros lugares y luego, cuando no logran sus objetivos, piden un alto el fuego”, ha lamentado.
No obstante, el ministro introdujo un matiz que contrasta con la rotundidad de Lariyani: si se detienen los ataques y Estados Unidos ofrece explicaciones suficientes sobre lo que ha calificado como un “acto de agresión”, Teherán estudiará cómo reaccionar.
Esa formulación, aunque condicionada y exigente, mantenía abierta una rendija diplomática que el mensaje posterior del secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional pareció clausurar.