elecciones en marruecos del 23S

Marruecos vota con la mirada puesta en Ceuta y un hartazgo joven que inquieta a Mohamed VI

Más de 15,8 millones de electores eligen este miércoles un nuevo Parlamento entre una fuerte desafección política, el malestar de los jóvenes y la irrupción electoral del poderoso dirigente futbolístico Fouzi Lekjaa

El rey de Marruecos, Mohamed VI MAP 06/11/2022MAP vía Europa Press

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Marruecos celebra este miércoles 23 de septiembre sus sextas elecciones legislativas desde la llegada de Mohamed VI al trono. Y esta vez en las urnas se mide bastante más que el reparto de los 395 escaños de la Cámara de Representantes. El Reino llega a la cita después de que la crisis de Ceuta haya expuesto crudamente uno de sus principales problemas: miles de jóvenes siguen viendo fuera de su país el futuro que no encuentran dentro.

El contraste resulta especialmente incómodo para Rabat. Marruecos prepara junto a España y Portugal el Mundial de 2030 y ha lanzado un gigantesco programa de infraestructuras, modernización urbana e inversiones. Sin embargo, el desempleo juvenil ronda todavía el 27% y una parte importante de la población siente que el crecimiento económico no llega por igual a todo el país.

La distancia entre el Marruecos industrial de Tánger, los grandes proyectos de Casablanca o Rabat y las zonas rurales continúa alimentando un malestar que se ha convertido en protagonista silencioso de estas elecciones.

Unos jóvenes que ni siquiera quieren votar

El mejor termómetro quizá no esté en quién gane, sino en cuántos marroquíes decidan quedarse en casa. No existen encuestas electorales publicadas durante este tramo final porque la legislación marroquí prohíbe su difusión desde quince días antes del comienzo de la campaña hasta el cierre de las urnas.

Sí existe, en cambio, un dato revelador. De los 15,8 millones de electores registrados, únicamente alrededor del 4% tiene entre 18 y 24 años. La escasa inscripción de los más jóvenes refleja una desafección política que los partidos han tratado de combatir durante toda la campaña con promesas de empleo, vivienda y mejora del poder adquisitivo.

A las elecciones concurren 28 formaciones políticas y dos listas independientes, con 7.288 candidaturas para repartirse los 395 escaños.

Otro interrogante será comprobar la capacidad de recuperación de los islamistas del Partido Justicia y Desarrollo (PJD), hundidos electoralmente en 2021 después de una década de protagonismo político. La crisis de Ceuta y el debate nacionalista sobre las ciudades españolas han introducido además durante los últimos meses un ingrediente especialmente sensible en la política marroquí.

Fouzi Lekjaa salta del fútbol a la política

Pero uno de los personajes que más miradas concentra ni siquiera figura como candidato. Fouzi Lekjaa, presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol y ministro delegado encargado del Presupuesto, se ha incorporado recientemente al Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) y participa activamente en su campaña.

Su perfil resulta difícil de separar del enorme poder que ha acumulado alrededor del fútbol. Bajo su mandato, Marruecos alcanzó las semifinales del Mundial de Qatar y consiguió junto a España y Portugal la organización de la Copa del Mundo de 2030. Lekjaa preside además el comité encargado de preparar el torneo y ha defendido públicamente la posibilidad de que la final se dispute en el gigantesco estadio que Marruecos construye en Benslimane.

Su nombre circula como posible figura de futuro dentro del Ejecutivo, aunque él mismo ha negado aspirar a presidirlo. Y existe un límite constitucional importante: Mohamed VI debe designar al jefe del Gobierno entre el partido que termine primero en las elecciones.

La presencia de Lekjaa sirve, en cualquier caso, para recordar hasta qué punto fútbol, grandes inversiones y política se entremezclan en el Marruecos que quiere proyectar al exterior una imagen de modernización acelerada.

Ceuta también mira las urnas marroquíes

España observará el resultado desde apenas unos kilómetros de distancia. La entrada masiva registrada en Ceuta el pasado 30 de julio ha convertido nuevamente la cooperación migratoria con Rabat en uno de los puntos más sensibles de la relación bilateral.

El Gobierno marroquí ha garantizado a España que impedirá un nuevo intento masivo de entrada coincidiendo con la jornada electoral, después de que hayan vuelto a circular convocatorias en redes sociales llamando a jóvenes a dirigirse hacia la frontera.

Para Madrid, mantener la cooperación con Rabat resulta esencial para controlar la presión migratoria. Para Marruecos, España continúa siendo un socio fundamental en Europa mientras mantiene abiertas sus reivindicaciones históricas sobre Ceuta y Melilla.

Cargando contenidos...

Las urnas dirán este miércoles qué Parlamento sale de las sextas legislativas de Mohamed VI. Pero el dato que probablemente mejor retrate el estado real del país estará fuera del reparto de escaños: cuántos marroquíes siguen confiando en su sistema político y cuántos, especialmente entre los más jóvenes, continúan pensando que su futuro comienza al otro lado del Estrecho.