| 19 de Enero de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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El documental sobre Dolores Vázquez
El documental sobre Dolores Vázquez

Dolores Vázquez, el perdón que no llega

El documental que emite HBO Max es un éxito mayúsculo de Toñi Moreno que se podía haber solventado con una entrevista monográfica, un encuentro mucho más recio que este pastiche morboso.

| Milagros Martín-Lunas Medios

 

 

Dolores Vázquez lleva 20 años esperando el perdón que no llega. Pasó 519 días en la cárcel acusada de matar a Rocío Wanninkhof, hija de la que fuera su expareja, condenada por un jurado popular sin pruebas fehacientes, ni siquiera indicios. Dolores Vázquez fue sentenciada por suposiciones, incluso por corazonadas. No hubo pruebas directas contra ella. En el albor del siglo XXI, ser lesbiana jugó en su contra. Los investigadores, los medios y la sociedad engendraron una imagen adulterada de aquella gallega de Betanzos, educada por la estricta, austera y exigente Albión. Dolores Vázquez permaneció en prisión 17 meses hasta que el ADN hallado en un crimen posterior la exculpó judicialmente.

Tras dos décadas, Dolores Vázquez por fin rompe su silencio frente a Toñi Moreno en un documental de seis capítulos disponible ya en HBO Max, producido por Unicorn Content y en el que la periodista ejerce también de productora ejecutiva. Dolores, la verdad sobre el caso Wanninkhof pivota a caballo entre el éxito periodístico de Toñi Moreno y el morbo redundante con el que los medios engordaron aquel monstruo. Vayamos por partes.

 

El análisis profundo del documental de HBO Max

De todo este culebrón solo me interesa escuchar la versión de Loli, porque, como ella dice, nunca fue Dolores Vázquez, jamás se reconoció en todo lo que se dijo y se escribió de Dolores. Ella es Loli Vázquez, una mujer fuerte, valiente muy fuerte a pesar de los pesares. No sé si es la primera vez que se enfrenta a las acusaciones, a las declaraciones de creadores de opinión, de presentadores y presentadoras de peso de antaño. Loli se quiebra cuando escucha ciertas acusaciones de María Teresa Campos y su colaborador. "Una persona con unos sentimientos muy contradictorios y un enorme odio. De hecho, la Guardia Civil cree que es por venganza por lo que ha cometido el crimen y sin embargo amor por la madre", acusa el experto en sucesos. A lo que la Campos añade con inquina: "¿Cómo se puede tener esa sangre fría de estar ahí en el entierro? ¿Qué sentiría por dentro esta mujer? ¡Qué frialdad! Todos los que la conocen dicen que es fría y calculadora, pero no hasta este punto de estar ahí en primera fila aguantando".

"Mentira, todo es mentira". El lamento de Vázquez se clava en el alma del espectador. La imagen es brutal. Y las palabras de la presentadora inauditas. ¿Cómo pudimos hacer tanto daño?

Dolorez Vázquez

"La gente no quiere ver nunca la verdad, solo el morbo", asegura tajante Vázquez en la que sería casi su primera aparición en el segundo capítulo. La escuela de la carroña le da la razón. Dolores, la verdad sobre el caso Wanninkhof pulula entre todos los actores de este desgraciado culebrón como si las declaraciones de esta mujer vilipendiada por todos no fueran lo suficientemente potentes, como si Loli al desnudo no tuviera la potencia necesaria para seducir al público. Toñi Moreno ha conseguido lo que muchos, entre los que me encuentro, hemos intentado alcanzar durante años. Unos tiramos la toalla ante tanta negativa a pesar de haber llegado hasta su abogado, Pedro Apalategui. Ella no. Esta es su recompensa. Ahora bien, me sobra el morbo, me sobra el odio recalcitrante de la madre de Rocío hacia la que fue su pareja, me sobran sus intimidades como pareja, me sobran sus abogados mediáticos, me sobran los actores secundarios y me sobran todo tipo de escabrosidades como las imágenes del entierro de Rocío. ¡Qué falta de respeto! El tratamiento de los medios es digno de llevarlo a las aulas como claro ejemplo de lo que jamás se debe hacer.

Lo que ha conseguido Toñi Moreno es tan potente que me estorban todo tipo de recursos narrativos, de metáforas, de recreaciones, todo. De los seis capítulos no me interesa nada más que lo que concierne a esta señora que, a pesar de haber vivido un calvario, no se aferra ni al odio ni al rencor. Ella solo quiere seguir su vida. Su voz, sus declaraciones son lo suficientemente potentes como para avergonzar a la sociedad. Me quedo también con las declaraciones de su abogado que aportan luz y las del miembro del jurado. El único en esta historia que ha sido capaz de reconocer su error, el único que pide perdón en alto, en público.

"Nadie hizo bien su trabajo. Ni la justicia, ni los investigadores, ni los periodistas", afirma Toñi Moreno que cubrió el juicio como reportera para Canal Sur. Salvo el miembro del jurado, nadie le ha pedido perdón a Dolores Vázquez. Me temo que nadie lo hará, puesto que eso implicaría admitir la negligencia profesional de muchos estamentos.

Escribo estas líneas tras digerir las seis entregas del documental, consciente de todo lo que le sobra y me pregunto: ¿Por qué no le han dado a Toñi Moreno el valor informativo y el lugar que se merece? El documental de Dolores Vázquez es un éxito mayúsculo de la periodista que se podía haber solventado con una entrevista monográfica, con un tú a tú potente, un encuentro mucho más recio que este pastiche morboso de seis capítulos.