RENTING
El coche eléctrico chino también gana terreno en el mercado del renting
El mercado automovilístico español se ha transformado con la irrupción de los vehículos eléctricos chinos. Su crecimiento también comienza a percibirse en el sector del renting.
SAIC Group, matriz de MG, ha fletado el buque de carga de vehículos más grande del mundo, con capacidad para transportar 9.500 coches; en su viaje inaugural rumbo a Europa con vehículos de MG.
Ayvens España, empresa experta en movilidad y sostenibilidad ha presentado el estudio “Impacto del vehículo chino en el renting en España”. Un informe que analiza distintos factores relacionados con los vehículos fabricados en el país asiático, tales como: situación actual en el mercado nacional, sus principales características y la evolución de su presencia en el sector del renting y las principales características de su flota de este tipo de vehículos.
Este cambio en el mercado se refleja en que más de la mitad de las importaciones de coches eléctricos en España ya proceden del gigante asiático, fenómeno que forma parte de una tendencia mayor en toda la Unión Europea. La capacidad de los fabricantes chinos para ofrecer precios competitivos, junto con una oferta adaptada a los gustos europeos, ha sido crucial para su consolidación. No obstante, esta expansión también ha generado tensiones políticas y comerciales, reflejadas en las recientes medidas correctivas impuestas por la UE.
OMODA & JAECOO logra 50.000 ventas en Europa y lidera el crecimiento entre los nuevos fabricantes de automóviles.
La Comisión Europea ha implementado aranceles de hasta el 30% sobre los vehículos eléctricos chinos, preocupada por los subsidios estatales que generan distorsiones en el mercado y ponen en riesgo la competitividad de los fabricantes europeos. Esta medida, destinada a equilibrar la competencia, podría encarecer los precios para los consumidores europeos y ralentizar la adopción del vehículo eléctrico en el Viejo Continente.
Precios competitivos e innovación
La estrategia china en el sector de los vehículos eléctricos (BEV) ha sido integral y de largo plazo. Los fabricantes controlan toda la cadena de valor, desde la extracción de materias primas hasta la producción de baterías, lo que les permite reducir significativamente sus costes. De hecho, los precios de las baterías en China son un 17% menores que en la UE. Esto se traduce en vehículos entre un 30% y un 50% más baratos que los fabricados en Europa, una ventaja clave en mercados sensibles al precio como el español.
En 2024, las ventas de marcas chinas en España alcanzaron las 66.608 unidades, triplicando las cifras de dos años atrás. Sin embargo, su cuota de mercado aún es moderada: 6,55% del total, con MG, BYD y Omoda acaparando más del 90% de esas ventas. MG destaca con su modelo MG ZS, un SUV económico y práctico; BYD sobresale en el segmento eléctrico con modelos como el Seal U; y Omoda ha entrado con fuerza gracias al Omoda 5, disponible en versiones eléctrica y gasolina.
El Lynk & Co 01 es un SUV compacto que lleva a la venta desde el año 2017, aunque en Europa llegó en 2021.
Además del precio, los vehículos chinos han mejorado notablemente en calidad y seguridad. Todos los modelos evaluados por EuroNCAP en 2023 y 2024 han obtenido la máxima calificación en las pruebas de choque. China lleva más de tres décadas impulsando la movilidad eléctrica mediante planes quinquenales e inversiones en infraestructura y desarrollo, lo que ha derivado en avances tecnológicos notables, como las baterías Blade de BYD o el sistema de intercambio de baterías de la marca NIO.
A nivel logístico, España es ya la segunda vía de entrada de coches chinos a Europa, con más de 62.000 unidades importadas solo en el primer semestre de 2024. Aunque esta cifra representa una leve caída interanual del 7,1%, sigue siendo un volumen relevante y posiciona a España como punto clave en la expansión de estos vehículos.
Renting y regulación: las nuevas fronteras del vehículo chino
El éxito del vehículo eléctrico chino no se limita a las ventas directas. Su crecimiento también comienza a percibirse en el sector del renting, especialmente impulsado por la transición hacia una movilidad más sostenible. A cierre de 2024, el parque de renting en España contaba con 48.515 vehículos de origen chino, lo que equivale al 5% del total, compuesto por 947.666 vehículos. Si bien la mayoría de las matriculaciones corresponden todavía a vehículos vendidos al cliente particular, la tendencia apunta a una expansión progresiva en flotas corporativas.
En este sentido, la empresa Ayvens ha sido pionera en incorporar vehículos chinos a su flota de renting desde 2021, multiplicando su número año tras año. A finales de 2024, su flota contaba con una mayoría aplastante de modelos híbridos enchufables (94,3%) y SUV (97,8%), siendo LYNK & CO la marca predominante con más del 94% de las unidades. Le siguen BYD y POLESTAR, aunque con una representación menor.
En el primer semestre BYD ha matriculado 10.196 unidades, con una cuota de mercado del 10% en el segmento de turismos EV + PHEV, consolidando así su liderazgo en el mercado de vehículos enchufables.
Las pequeñas y medianas empresas (pymes) son las principales usuarias de estos vehículos, representando el 54,2% de la flota de Ayvens, seguidas por particulares (41,7%) y grandes empresas (4%). Esto demuestra que, aunque la entrada de marcas chinas en el renting ha sido más lenta debido a limitaciones en postventa y red de servicios, el camino hacia su consolidación ya está en marcha.
Por otro lado, el impacto de los aranceles europeos sobre los vehículos eléctricos chinos es una de las mayores incertidumbres del sector. Bruselas ha justificado estas medidas por los subsidios que, en su opinión, distorsionan la competencia y amenazan la transición ecológica de la industria automotriz europea. La Comisión Europea distingue entre fabricantes chinos que han cooperado con la investigación y aquellos que no, aplicando distintos niveles de aranceles en consecuencia. Estas tarifas, en principio temporales, buscan proteger la industria local, pero pueden elevar el coste final de los vehículos importados.
En paralelo, se están llevando a cabo negociaciones para alcanzar un acuerdo que fije precios mínimos de venta para los vehículos eléctricos chinos en Europa. Esta medida evitaría una guerra de precios, pero también encarecería los vehículos para el consumidor europeo, que podría ver reducidas las ventajas económicas actuales. No obstante, este pacto también podría ser clave para reducir tensiones comerciales y asegurar una competencia más equilibrada en el largo plazo.
Está claro que el coche eléctrico chino ha llegado para quedarse en el mercado español. Su éxito se explica por una combinación de estrategia industrial, innovación tecnológica y precios competitivos. A pesar de los obstáculos regulatorios y comerciales, su creciente aceptación entre consumidores y empresas augura un futuro relevante para estas marcas en España, tanto en el mercado retail como en el sector del renting. Europa, por su parte, deberá adaptarse con rapidez si desea mantener su competitividad en esta nueva era de la movilidad eléctrica.