Uno de cada tres compradores de coches usados en España denuncia haber sido estafado
El mercado del vehículo de ocasión sigue creciendo, pero también lo hacen los riesgos para el consumidor. Un informe revela que el fraude continúa siendo una de las grandes amenazas al comprar un coche de segunda mano.
Archivo - Varios coches circulan por la ciudad de Alicante, en una imagen de archivo.
Más de un tercio de los compradores españoles de vehículos de ocasión reconoce haber sufrido algún tipo de estafa durante el proceso de compra. En concreto, el 34% de los consumidores asegura haber sido víctima de prácticas fraudulentas al adquirir un coche usado, según una encuesta realizada por Carfax, compañía especializada en el historial de vehículos en España y Europa.
El dato vuelve a poner el foco sobre las debilidades de un mercado que, pese a su fuerte crecimiento en los últimos años, sigue adoleciendo de falta de transparencia. Entre los fraudes más habituales detectados por los compradores figuran la manipulación del cuentakilómetros, la ocultación de daños graves sufridos en el pasado o la existencia de cargas administrativas que no se comunican en el momento de la venta.
Desde el sector advierten de que el aumento de la demanda de coches de segunda mano, impulsado por los elevados precios de los vehículos nuevos y los largos plazos de entrega, ha generado también un caldo de cultivo propicio para este tipo de engaños. Muchos compradores priorizan el precio frente a otras garantías, lo que incrementa el riesgo de caer en fraudes difíciles de detectar a simple vista.
En este contexto, los expertos recomiendan extremar las precauciones antes de cerrar una operación. Comprobar el historial completo del vehículo, verificar que los kilómetros sean coherentes con su antigüedad y exigir toda la documentación en regla son algunos de los pasos clave para evitar sorpresas desagradables tras la compra.
El informe de Carfax subraya, además, la necesidad de una mayor concienciación por parte del consumidor y de un refuerzo en los mecanismos de control, en un mercado que mueve millones de operaciones al año y que se ha convertido en una pieza clave del sector de la automoción en España.