Uno de cada cuatro coches nuevos ya tiene enchufe, pero el híbrido convencional sigue siendo el rey

La electrificación sigue acelerando en España, aunque no exactamente al ritmo que muchos imaginaban hace apenas unos años. Los eléctricos puros y los híbridos enchufables ya representan casi una de cada cuatro matriculaciones de turismos, pero el gran vencedor de la transición continúa siendo el híbrido convencional. Los datos de julio reflejan que el consumidor español apuesta por la electrificación... siempre que no le obligue a cambiar radicalmente sus hábitos.

Electrificacion y matriculaciones

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Julio vuelve a marcar un nuevo hito para el mercado español. Los vehículos electrificados —eléctricos puros e híbridos enchufables, incluyendo turismos, comerciales, industriales y autobuses— alcanzaron 27.550 matriculaciones, un 20,3% más que hace un año y una cuota del 22,3%.

Si el análisis se centra únicamente en los turismos, el avance es todavía más significativo: 25.229 unidades, equivalentes al 24,8% del mercado. Traducido a un lenguaje sencillo, uno de cada cuatro coches nuevos vendidos en España ya dispone de enchufe.

En el acumulado del año el crecimiento es todavía más contundente. Entre enero y julio se han matriculado 166.371 turismos electrificados, un 34,9% más que en 2025.

El eléctrico crece, pero el híbrido enchufable mantiene la ventaja

Dentro de la categoría "cero emisiones", el reparto sigue bastante equilibrado. Los eléctricos puros (BEV) crecieron un 23,4% durante julio hasta alcanzar 10.722 turismos, mientras que los híbridos enchufables (PHEV) sumaron 14.507 matriculaciones, un 14,2% más.

Si se incluyen todos los tipos de vehículos, los eléctricos alcanzan 12.156 unidades y los enchufables 15.394. La diferencia sigue siendo significativa.

El híbrido enchufable continúa ofreciendo una solución de transición muy atractiva para muchos conductores: permite circular en modo eléctrico en trayectos urbanos sin renunciar a la autonomía de un motor térmico para los viajes largos.

Mientras tanto, el eléctrico puro sigue ganando terreno gracias a una oferta mucho más amplia y a una guerra de precios que se ha intensificado durante los últimos meses.

El verdadero vencedor se llama híbrido convencional

Sin embargo, el dato más relevante del mercado no está en los vehículos con enchufe. Está en los híbridos convencionales.

Durante julio se matricularon 47.738 híbridos autorrecargables, un crecimiento del 19%, hasta representar el 38,6% del mercado total.

Si sólo se analizan los turismos con tecnologías alternativas, su cuota alcanza un impresionante 46,7%.

En otras palabras, casi uno de cada dos coches electrificados vendidos en España no necesita conectarse a una toma de corriente. 

Esta fotografía explica mucho mejor la realidad del mercado español que cualquier cifra sobre eléctricos puros. El consumidor quiere reducir consumo y emisiones, pero todavía prioriza la facilidad de uso, el precio y la ausencia de cambios en sus rutinas.

Los coches de gas pierden protagonismo

El otro gran perdedor de la transición energética vuelve a ser el gas. Aunque en julio crecieron ligeramente un 4,8%, con 4.208 matriculaciones, el acumulado anual refleja una caída del 23%.

Hace apenas unos años GNC y GLP aparecían como una tecnología puente hacia la descarbonización. Hoy han quedado claramente eclipsados por el avance de los híbridos y la rápida expansión de los modelos enchufables.

El Plan Auto+, próximo examen para la electrificación

El sector interpreta estos datos como una confirmación de que el mercado ha entrado en una nueva fase.

Desde ANFAC confían en que la entrada definitiva del Plan Auto+, unida a la deducción del 15% del IRPF para la compra de vehículos eléctricos, permita cerrar 2026 con una cuota cercana al 25% y superar las 300.000 matriculaciones de vehículos electrificados.

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El objetivo parece alcanzable. Sin embargo, el verdadero reto llegará cuando desaparezcan los incentivos públicos. Será entonces cuando pueda comprobarse si el crecimiento responde a una demanda estructural o sigue dependiendo, en buena medida, de las ayudas.