toma de contacto
GWM quiere transmitir sofisticación con el ORA 5
Great Wall Motor pone en marcha su estrategia comercial en España con el ORA 5, un SUV compacto que combina sofisticación, tecnología y tres alternativas mecánicas. El fabricante chino, con 36 años de experiencia y una producción de alrededor de 600.000 vehículos en China continental, se marca un objetivo ambicioso: alcanzar una cuota del 3% del mercado de particulares en España en 2028.
GWM Ora 5
Cuando uno se pone al volante del GWM ORA 5, lo primero que entiende es que Great Wall Motor no quiere que su llegada a España se limite a presentar otro SUV chino con una buena relación entre precio y equipamiento. La palabra que más se repite alrededor del coche es sofisticación, y después de la primera toma de contacto se entiende mejor qué quiere decir la marca con ese concepto.
Porque detrás del ORA 5 hay más que un coche nuevo. GWM lleva 36 años fabricando automóviles, tiene una importante presencia en China y una capacidad industrial que todavía resulta poco conocida en Europa.
En el mercado chino mueve alrededor de 600.000 vehículos y cuenta con marcas como Haval, Tank y Ora, con una gama que va desde modelos compactos electrificados hasta grandes SUV y motores que llegan incluso a configuraciones V8.
ORA 5
Un C-SUV en el centro de la batalla
Con sus 4,47 metros de longitud, el ORA 5 entra directamente en el corazón del segmento C-SUV. Es probablemente el lugar más complicado para cualquier fabricante que quiera crecer en España, pero también uno de los que más posibilidades ofrece si se acierta con el producto.
El diseño tiene bastante personalidad. No busca parecerse a un SUV europeo concreto ni recurrir a una estética especialmente agresiva. El frontal, los grupos ópticos y sobre todo la parte trasera le dan una imagen reconocible, mientras que el interior apuesta claramente por una presentación tecnológica.
La pantalla central de 14,6 pulgadas domina el salpicadero y se acompaña de una instrumentación digital de 10,25 pulgadas. Hay Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, actualizaciones OTA, servicios conectados y control del vehículo mediante aplicación.
Pero lo interesante es que esta sensación de coche tecnológico no se queda únicamente en las pantallas. El ORA 5 ofrece también asientos calefactados y ventilados en el acabado superior, volante calefactado, portón eléctrico, techo panorámico, cargador inalámbrico de 50 W y un sistema de sonido de nueve altavoces.
Es una fórmula que ya conocemos de otros fabricantes chinos y que funciona especialmente bien cuando el comprador compara equipamientos.
Interior del ORA 5
Tres posibilidades para un mismo coche
Otra de las decisiones importantes de GWM ha sido no apostar todo a una única tecnología. El ORA 5 se puede comprar con un motor 1.5 turbo de gasolina de 160 CV, con un sistema híbrido de 223 CV o como eléctrico de 204 CV.
El gasolina es la puerta de entrada. Tiene 160 CV, cambio automático DCT de siete velocidades y unas prestaciones suficientes para el uso habitual de un SUV de estas características.
Pero el que más llama la atención es el HEV de 223 CV. El sistema combina un motor de gasolina con dos motores eléctricos y una transmisión DHT de dos relaciones. El resultado son 476 Nm de par combinado y una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos. El consumo homologado es de 5,1 litros.
En una primera toma de contacto es precisamente esta versión la que permite apreciar mejor el planteamiento del coche. La respuesta es rápida y suave y la gestión del sistema eléctrico hace que buena parte de la conducción cotidiana tenga ese tacto que se espera de un híbrido moderno.
No es necesario conducir buscando las prestaciones que anuncian los 223 CV. Lo interesante es que están ahí cuando hacen falta.
La versión eléctrica tiene 204 CV y una batería de 58,3 kWh. La autonomía homologada alcanza los 435 kilómetros y puede cargar en corriente continua hasta 120 kW. Con ello, GWM deja abierta prácticamente toda la puerta de entrada al segmento.
ORa 5
Donde más se nota el trabajo europeo
Hay un apartado del ORA 5 que me parece más importante que buena parte del equipamiento que aparece en la ficha técnica: el trabajo realizado sobre el chasis.
GWM ha utilizado suspensión McPherson delante y un esquema multibrazo detrás y asegura haber sometido el vehículo a pruebas en 75 escenarios diferentes de carretera y climatología para adaptarlo a las condiciones europeas.
La dirección eléctrica tiene un funcionamiento sencillo, sin buscar una deportividad que no corresponde al concepto del coche, mientras que la suspensión encuentra un equilibrio razonable entre comodidad y control de la carrocería.
Es uno de esos coches en los que después de unos kilómetros dejas de pensar en que estás conduciendo un modelo de una marca que acaba de llegar al mercado español. Y probablemente esa sea una de las mejores cosas que puede conseguir GWM con este coche.
Mucha tecnología, también en seguridad
El ORA 5 llega además con una dotación de seguridad difícil de discutir. La marca anuncia más de 20 sistemas ADAS y siete airbags, con elementos como control de crucero adaptativo, mantenimiento y cambio de carril, detector de ángulo muerto, reconocimiento de señales y frenada automática de emergencia.
La cámara de 360 grados incorpora además una representación del vehículo que facilita las maniobras.
Todo esto forma parte de una filosofía que GWM está aplicando en buena parte de sus productos: no reservar la tecnología para las versiones más caras, sino utilizarla como argumento desde los primeros escalones de la gama.
ORA 5
El precio es importante, pero no lo es todo
El ORA 5 parte oficialmente de 26.950 euros con el motor de gasolina, 28.950 euros en el caso del híbrido y 34.950 euros para el eléctrico, antes de promociones.
Pero la estrategia comercial sitúa al eléctrico desde 23.950 euros, lo que cambia bastante la percepción del coche y lo coloca en una posición muy agresiva dentro del mercado.
GWM sabe que el precio va a ser una de las primeras preguntas que se haga el comprador cuando se encuentre por primera vez con la marca. Pero también sabe que no puede basar toda su estrategia en vender barato.
Por eso acompaña el lanzamiento con siete años o 150.000 kilómetros de garantía, mientras que la batería de los eléctricos tiene una cobertura de hasta ocho años o 160.000 kilómetros.
Es una manera bastante directa de eliminar una de las dudas habituales ante una marca que todavía no tiene el recorrido en España de Toyota, Hyundai, KIA, o Volkswagen.
La verdadera operación empieza ahora
El coche está. Y después de conducirlo cuesta encontrar argumentos para considerarlo simplemente otro SUV chino que llega al mercado con mucho equipamiento. El verdadero reto para GWM está fuera del coche.
La compañía quiere llegar al 31 de diciembre con 50 concesiones y una cobertura del 80% del territorio español. Es una condición imprescindible para que el ORA 5 deje de ser un modelo interesante que se encuentra en internet y empiece a ser una alternativa que el cliente pueda comprar, mantener y recomendar.
La marca también dispone de un centro de recambios en Azuqueca de Henares y de apoyo logístico desde su estructura europea. Y las ambiciones no son precisamente pequeñas.
ORA 5
GWM se ha marcado como objetivo alcanzar una cuota del 3% del mercado de particulares en España en 2028. Para entonces, el escenario será todavía más competitivo, porque la llegada de fabricantes chinos ya ha dejado de ser una excepción. Hay más de 90 marcas que matriculan coches en España y más de 60 con cierto volumen, entre ellas alrededor de 20 fabricantes chinos que ya representan una parte significativa del mercado.
Por eso GWM no puede limitarse a ser una marca más. Necesita que el cliente conozca qué hay detrás de ese logotipo. Que entienda que hablamos de una compañía privada que cotiza en bolsa, con décadas de experiencia, una importante capacidad industrial y marcas que ya tienen un peso considerable en China.
El ORA 5 es solo la carta de presentación
El ORA 5 es, en realidad, la primera conversación de GWM con el comprador español. Y después de esta primera toma de contacto, la impresión es buena. Es un SUV cómodo, tecnológico, suficientemente refinado y con una gama mecánica que permite elegir entre tres caminos muy diferentes sin cambiar de coche.
Pero quizá lo más interesante sea que no transmite la sensación de producto construido alrededor del precio. El precio ayuda, por supuesto. El equipamiento también. Pero hay una puesta a punto y una calidad general que permiten hablar de un producto que aspira a competir en el mercado generalista con sus propias armas.
Ahora GWM tendrá que hacer el resto. Conseguir concesionarios, clientes, talleres, recambios, notoriedad y, sobre todo, confianza. Porque fabricar 600.000 coches al año demuestra que sabes fabricar coches. Conseguir que un comprador español elija tu marca frente a otras 90 es otra historia.