ESdiario

Feijóo se lanza a la confrontación directa con Sánchez, pero guarda su "bala de plata"

El líder del PP se pone a la cabeza de la presión contra Sánchez en una estrategia en la que va a marcar los tiempos y la hoja de ruta de sus barones: "Nada de distracciones".

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.Diego Radamés / Europa Press

Marta Gómez Montero
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Alberto Núñez Feijóo ha querido solemnizar con una convocatoria extraordinaria ante los medios de comunicación que la Democracia española se encuentra en una situación excepcional por la "corrupción" que acecha a Pedro Sánchez y que él va a encabezar una respuesta acorde a la gravedad de las circunstancias.

Para la dirección popular el escrito del juez Ismael Moreno que señala a Pedro Sánchez al pedir al Supremo la imputación de Ábalos marca "un antes y un después" para el presidente del Gobierno y no hay cortafuegos que le salve. Como las desgracias además nunca vienen solas el TSJM ha tumbado el mismo día, y van tres de tres, la querella de Begoña Gómez contra el juez Peinado.

El escrito de imputación a Ábalos se daba por descontado en Génova y en Moncloa, pero la claridad con la que el juez Moreno abre la puerta en su exposición razonada a una hipotética imputación de Sánchez -el "n°1"- ha dado esos nuevos argumentos a Feijóo para redoblar la presión y volver a reclamar la dimisión de Sánchez al tiempo que marca la hoja de ruta que tiene que seguir su partido.

Un adelanto de lo que va a trasladar el lunes a sus dirigentes en la reunión del Comité Ejecutivo Nacional para que salgan de allí con un clarísimo objetivo: "no desviar el foco del Palacio de la Moncloa como epicentro de la corrupción socialista" y no perder un minuto en debates estériles que alimenta la Moncloa para desviar el foco de la corrupción.

Es decir, dar carpetazo a la polémica con Ayuso y arropar a la presidenta autonómica como ha hecho Feijóo con claridad en su comparecencia ante los medios, aunque para no herir ninguna sensibilidad ha enmarcado el platón de Ayuso en una situación anímica. Zanjado el asunto, se trata de orientar todas las baterías hacia Moncloa, apuntan desde la dirección popular.

La bala de plata de Feijóo

Sin embargo, aunque Pedro Sánchez continúa sin dar explicaciones y dejando sin respuesta las demoledoras preguntas que le hace Feijóo, el líder del PP todavía no va a inclinar el pulgar para llamar a Pedro Sánchez a la comisión de investigación del Senado y se reserva la decisión para el momento en que más daño político pueda causarle.

La dirección popular da por hecho que va a salir mucha más información que afecta directamente a Sánchez cuando se produzca el volcado del resto de los dispositivos electrónicos que aún no se conoce y tienen puesta especialmente la atención en los pendrives que José Luis Ábalos no quiere que salgan a la luz bajo ningún concepto.

El exministro de Transportes José Luis Ábalos a su llegada a una sesión en el Congreso de los Diputados.

El exministro de Transportes José Luis Ábalos a su llegada a una sesión en el Congreso de los Diputados.Alberto Ortega / Europa Press

Una vez que el alto tribunal empiece a tirar del hilo del exministro, "esto es imparable y de consecuencias imprevisibles" para Sánchez y recuerdan también como otros personajes de esta trama corrupta que están en prisión (como el propio Víctor de Aldama) pueden tener la tentación de tirar de la manta para aliviar su situación.

Antes de la comparecencia de Feijóo era la Secretaría General, Cuca Gamarra, quien abría fuego al recordar que quien va camino del alto tribunal, José Luis Ábalos, no es un diputado más, sino que ha sido la mano derecha del mismísimo presidente del Gobierno.

Los populares también van a vincular el asalto a RTVE con la necesidad de Sánchez de tapar estos escándalos. Aun así en la calle Génova están convencidos de que esto ya no hay quien lo pare y que más tarde o más temprano la corrupción se le acabará llevando por delante. Hasta que llegue ese momento Feijóo no quiere ni media distracción.

tracking