PSOE
Juan Lobato dimite como secretario general del PSOE de Madrid: Sánchez logra la ansiada cabeza antes de su Congreso Federal
El dirigente socialista ha comunicado esta decisión después de la polémica de la filtración de la denujcia del novio de Ayuso, su registro en la notaria y el pulso con Ferraz tras criticar "el linchamiento por parte compañeros de partido"

El portavoz del PSOE de Madrid, Juan Lobato, llega a una declaración institucional en la Asamblea de Madrid.
Pedro Sánchez logra la cabeza del molesto Juan Lobato antes de su Congreso Federal. El secretario general del PSOE de Madrid, Juan Lobato, ha anunciado que dimite de su cargo tras el huracán desatado por su registro en notaría de una conversación con un cargo de Moncloa que le reenviaba el email en el que presuntamente confesaba delitos fiscales la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
El socialista ha comunicado esta decisión después de que este martes echara un pulso a Ferraz, se aferrara a su cargo y criticara el "linchamiento" por parte de los dirigentes de su partido. "He tomado la decisión de no continuar", ha trasladado en una carta a la militancia enviada a los medios de comunicación.
Pone fin a las voces prácticamente unánimes dentro del PSOE de Madrid que reclamaban su cabeza tras haber "traicionado" al partido. El lunes se le empezaba a cuestionar en público y ayer se condenaba. Mientras tanto, los socialistas madrileños esperan la llegada del ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, como apuesta de Ferraz para poner fin a un nuevo capítulo convulso de la federación madrileña.
Juan Lobato, en una carta con indirecta a Pedro Sánchez, explica que "yo no creo en la destrucción del adversario, en la aniquilación del que discrepa y del que piensa diferente. Insisto: para mí la política es otra cosa. Y la lealtad a mi partido es trabajar para poner en marcha sus principios, aquello que lleva más de 145 años representando: la igualdad, la libertad, la democracia, la educación y la sanidad pública, la defensa de los más vulnerables, el no dejar a nadie atrás".
"Sin duda mi forma de hacer política no es igual ni quizá en ocasiones compatible con la que una mayoría de la dirigencia actual de mi partido tiene. No pasa nada. Lo asumo democráticamente. Pero no puedo renunciar a ser como soy y como he sido siempre", continúa Juan Lobato.
"De nada hubiera servido todo el esfuerzo de tantísima gente en estos maravillosos tres años si hubiésemos renunciado en algún momento a la ejemplaridad, la honestidad y la coherencia", concluye Juan Lobato en su carta.