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Puigdemont lleva al límite la negociación con Sánchez hasta hacerle claudicar: el Consejo de Ministros se retrasa por el prófugo

Miriam Nogueras pone en valor la capacidad negociadora de Junts y exige “debatir” la cuestión de confianza. En la formación de Carles Puigdemont defienden que “la ley ómnibus es historia” y que lo que apoyan ahora es “un decreto social”.

Pedro Sánchez, este martes tras el Consejo de Ministros

Pedro Sánchez, este martes tras el Consejo de MinistrosEuropa Press

Abel Martín
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A estas alturas de 2025 es posible que todavía haya alguien que albergue dudas sobre quién es la persona que maneja los tempos de esta legislatura. Aunque cada vez son menos. Le pese a quien le pese, Carles Puigdemont, es el que mueve los hilos. Lo hace desde la distancia, a casi 1.600 kilómetros del Palacio de la Moncloa. El expresident huido ha vuelto a mandar a Pedro Sánchez a la lona. Le ha tenido en vilo, a él y al resto del Consejo de Ministros, hasta que le ha dado la gana emitir su ‘sí’ al nuevo acuerdo alcanzado con Moncloa, que ha sido encajado por Sánchez como un directo en plena mandíbula, por mucho que el secretario general socialista quiera sacar pecho del resultado.

El jefe del Ejecutivo cambia de parecer en apenas 12 horas. Si en la noche de este pasado lunes insistían sus portavoces en que el real decreto ley ómnibus no se iba a trocear, ha sido ya al mediodía de este martes cuando todos ellos cruzaban los dedos ansiosos porque los mensajes y llamadas intercambiadas con el líder de Junts y su entorno acabaran por dar con la solución a ese callejón sin salida en el que se habían metido, al someterse al escrutinio de los diputados sin tener la certeza de salir victoriosos.

El Gobierno ha alcanzado finalmente un acuerdo para sacar adelante las principales medidas sociales. De las más de 80 que aglutinó en el mismo texto y que recibieron un sonado ‘no’ del parlamento la semana pasada, ahora han seleccionado las 29 medidas más necesarias y de consenso, que -todo parece indicar- saldrán adelante en cuanto lleguen a la Cámara Baja.

Mañana frenética en Moncloa 

La mañana ya arrancaba frenética en Moncloa. Primero, con el retraso del habitual Consejo de Ministros de los martes. Había que ganar minutos al reloj, como fuera. Bien entrada la mañana, se convoca a los medios que cubren la información de Presidencia del Gobierno para que acudan a una rueda de prensa con la ministra portavoz –Pilar Alegría-, el titular de la cartera de Economía -Carlos Cuerpo- y el ministro de Transformación Digital -Óscar López-. A las 13:15, los periodistas ya esperan en la sala, pero deben desalojar el espacio porque hay que prepararla. Quien comparece no son los ministros anunciados. Lo va a hacer el Presidente del Gobierno. Media hora más tarde, la prensa acreditada vuelve a sus butacas. El atril ocupa ya el espacio dejado por la mesa y en el prompter se ha cargado el discurso de la comparecencia del presidente. A un minuto para cumplir las dos y media aparece sonriente Pedro Sánchez.

“Al final las cosas suceden”, ha asegurado Pedro Sánchez porque “no damos un partido por perdido”, dice. El presidente del Gobierno ha querido poner en valor el trabajo realizado por su equipo de ministros, de los que ha destacado su “actitud y aptitud”. Del “buscaré votos hasta debajo de las piedras”, ha pasado al “sudamos la camiseta hasta el final”. En la sala de prensa de Moncloa se le ha notado satisfecho por volver a ganar tiempo. Su particular visión del “partido a partido”, es la mejor manera de entender la actual forma de hacer política del secretario general del PSOE, porque para conseguir que Carles Puigdemont descongele la suspensión de las “negociaciones sectoriales” con los socialistas, Pedro Sánchez ha tenido que tragar con la cuestión de confianza.

“El Gobierno no ve necesidad de hacerlo”

Carles Puigdemont ha conseguido también que el jefe del Ejecutivo pase por el aro y vuelva a claudicar. Lo hace al anunciar que la Mesa del Congreso permitirá que se admita a trámite la Proposición no de Ley (PNL) por la que Junts pide a Pedro Sánchez que se someta a la cuestión de confianza. “Es prerrogativa del presidente del Gobierno y el Gobierno no ve la necesidad de hacerlo”, ha respondido Sánchez al ser preguntado por este asunto. Llegado el momento, tendrán que explicar muy bien desde Moncloa por qué el presidente se niega a medir sus apoyos parlamentarios. No obstante, no ha tardado mucho en llegar la réplica de Waterloo por boca de Miriam Nogueras. “Nosotros queremos poder hablar de este debate, como dijo el presidente Puigdemont, que haya un debate y poder votar. El debate se ha de hacer”, ha expresado la portavoz de Junts en el Congreso.

La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras.

La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras.EUROPA PRESS

Si los ‘sanchistas’ apuestan por ir “partido a partido”, en Junts hablan de ir negociando “carpeta a carpeta”. Miriam Nogueras ha dejado entrever el calvario al que seguirán sometiendo a esta coalición de PSOE y Sumar. La portavoz de la formación independentista catalana destaca que el Gobierno se ha visto obligado a “rectificar”, dejando claro que “la ley ómnibus es historia” y que lo que apoyan ahora es “un decreto social”. Aunque Nogueras ha advertido que en su grupo parlamentario continúan sin confiar en el Ejecutivo, en Presidencia del Gobierno piensan ya en presupuestos. Sin embargo, la diputada de Junts ha remarcado que cualquier iniciativa que quiera sacar adelante Moncloa, se negociará “pieza a pieza”. Y la pregunta que sobrevuela ya la mesa del Consejo de Ministros es: ¿A qué precio?

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