Feijóo califica a Vox como la "oposición de tumbona" y Abascal responde: nuevo rifirrafe por el 'sí' al ómnibus
El líder del PP ha reunido este lunes a la Junta Directiva Nacional para abordar la polémica en torno al cambio de postura respecto al decreto ómnibus del Gobierno. Los populares optaron por apoyar la normativa por las pensiones y ayudas a Valencia y al transporte, provocando las críticas de PSOE y Vox.

El líder de VOX, Santiago Abascal, habla por teléfono durante un pleno extraordinario en el Congreso de los Diputados.
Alberto Núñez Feijóo, consciente del revuelo, ha defendido su liderazgo con firmeza: “A mí de momento no me da órdenes nadie más que los afiliados y el programa electoral de mi partido”, afirmó ante los suyos. Su mensaje, dirigido tanto a sus críticos internos como a sus adversarios políticos, buscó reafirmar su estrategia de oposición responsable y diferenciada.
El cambio de postura respecto al decreto se justificó en clave pragmática: permitir la revalorización de las pensiones y la extensión de ayudas al transporte. “Somos un partido libre para decir no cuando se trata de salvar a Sánchez, y libre para decir sí cuando se trata de subir las pensiones a nuestros mayores”, sentenció Feijóo, en un intento de calmar las aguas dentro de su formación y de enviar un mensaje claro a los votantes.
La tensión con Vox y la batalla por el liderazgo opositor
Uno de los frentes más visibles de la jornada fue el enfrentamiento con Vox, formación que ha aprovechado la situación para reivindicarse como la única oposición frontal a Sánchez. Feijóo respondió con contundencia: “La oposición de tumbona, de sarao y de dedito levantado, que se la queden otros. No es para mí”, afirmó, marcando distancias con la estrategia del partido de Santiago Abascal.
A medida que Vox gana terreno en las encuestas, el PP busca equilibrar su discurso entre la firmeza contra el Gobierno y la necesidad de mostrar una alternativa viable. Feijóo insistió en que el PP “es la única oposición que quiere cambiar al Gobierno” y que su estrategia se basa en ofrecer propuestas concretas, como su Plan de Vivienda o su ley de conciliación.
Santiago Abascal hizo llegar su respuesta de inmediato
El líder de Vox no se ha hecho esperar mucho y ha lanzado una respuesta clara y contundente a través de redes sociales: “Me echaré en una tumbona solo después de recorrer España y el resto del mundo para que sepan que PP y PSOE han traicionado y estafado a los españoles”, escribió. Además, acusó a los populares de hacer “oposición a Donald Trump y Javier Milei en vez de a Sánchez”, en referencia a la reciente polémica generada por una columna de Esteban González Pons en la que se refería al expresidente estadounidense como “el macho alfa de una manada de gorilas”.
Aquel artículo generó incomodidad dentro del PP, donde Feijóo optó por desmarcarse de su eurodiputado y responsable de asuntos exteriores. Sin embargo, la fricción con Vox no se quedó ahí. Abascal redobló sus críticas, asegurando que “la oposición del PP es la que pacta con el PSOE en Bruselas todas las políticas que sufrimos los españoles”. También reprochó a los populares haber forzado la ruptura de los gobiernos autonómicos de coalición y no haber denunciado internacionalmente “al autócrata que padecemos”, en alusión a Pedro Sánchez.
Con estos ataques, Vox busca marcar distancias con el PP y afianzar su discurso de oposición frontal, mientras en el partido de Feijóo tratan de mantener el equilibrio entre la confrontación con el Gobierno y la construcción de una alternativa de gobierno creíble.
El líder del PP también lanzó una dura advertencia sobre las negociaciones entre Pedro Sánchez y Carles Puigdemont, asegurando que el Gobierno está dispuesto a ceder cualquier cosa con tal de mantenerse en el poder. “Si se cede la política exterior, la hacienda con el cupo separatista y la inmigración, poco más quedaría para ceder al separatismo que el Palacio de la Moncloa”, alertó Feijóo, reforzando su mensaje de oposición a las concesiones al independentismo.
Mientras tanto, el PP enfrenta su propio debate interno sobre su relación con los partidos nacionalistas. Mientras algunos sectores, como el liderado por Juanma Moreno, abogan por buscar un entendimiento con fuerzas moderadas dentro del espectro ideológico, Feijóo ha optado por una postura más contundente: “El independentismo empieza pidiendo el control de fronteras y acaba convirtiendo una comunidad autónoma en un Estado”, afirmó, dejando claro que su estrategia pasa por marcar límites firmes en este terreno.
El futuro de Feijóo y del PP dependerá en gran medida de cómo gestione estas turbulencias internas y externas. En un escenario político volátil, su capacidad para unificar al partido y consolidar su liderazgo será clave para mantener su aspiración de llegar a La Moncloa.