Alarma sanitaria: 1,9 millones de niños en España sin pediatra en Atención Primaria
La falta de profesionales en la sanidad pública deja a casi dos millones de niños sin acceso a un pediatra en su centro de salud. Expertos advierten sobre las consecuencias en la salud infantil y la necesidad urgente de soluciones.

(Foto de ARCHIVO) El doctor Enrique Sánchez, pediatra del Hospital Vithas Xanit Internacional, atiende a un bebé.
España enfrenta una grave crisis sanitaria con la falta de pediatras en Atención Primaria, afectando a más de 1,9 millones de niños en todo el país. La escasez de especialistas en los centros de salud está generando una preocupante sobrecarga en las urgencias hospitalarias y poniendo en riesgo la calidad de la atención médica para los más pequeños.
Los datos revelan una alarmante falta de planificación por parte del Gobierno central y las administraciones autonómicas, que no han sabido anticiparse a la jubilación masiva de pediatras ni han garantizado una adecuada reposición de profesionales en el sistema público. Mientras tanto, los padres se ven obligados a recurrir a médicos de familia o a servicios privados para asegurar una atención pediátrica adecuada.
Las asociaciones médicas llevan tiempo alertando de esta situación, exigiendo medidas urgentes como la ampliación de plazas MIR de pediatría, mejoras en las condiciones laborales de los especialistas y una mayor inversión en la sanidad pública. Sin embargo, hasta el momento, las soluciones han sido insuficientes y la crisis continúa agravándose.
Desde la Comunidad de Madrid y otras regiones, se ha solicitado al Ministerio de Sanidad una estrategia nacional para abordar el problema, pero el Gobierno de Pedro Sánchez sigue sin ofrecer respuestas concretas. La falta de pediatras en Atención Primaria no solo afecta a la salud de los niños, sino que también sobrecarga aún más un sistema sanitario ya tensionado.
Las familias y los profesionales sanitarios demandan soluciones inmediatas para evitar que la salud infantil siga viéndose afectada por la inacción gubernamental. La sanidad pública, uno de los pilares esenciales del bienestar social, se encuentra en una encrucijada que exige respuestas urgentes y eficaces.