El PP responde a las locuras de Sánchez tras sus inaceptables comparaciones con los nazis
El presidente del Gobierno ha vuelto a cruzar todos los límites en su deriva populista. En un discurso incendiario, ha asegurado que Feijóo y el Partido Popular habrían sido colaboracionistas nazis en 1940

Pedro Sánchez, en el Teatro Ortega de Palencia.
Pedro Sánchez ha vuelto a cruzar todos los límites en su deriva populista y agresiva. En un discurso incendiario, el presidente del Gobierno insinuó que Alberto Núñez Feijóo y el Partido Popular habrían actuado como colaboracionistas nazis si hubieran vivido en los años 40: "Si Feijóo hubiera vivido en los años 40 del siglo pasado, habría dicho que mejor no enfadar a Hitler". Unas declaraciones desproporcionadas que han generado un amplio rechazo.
El Partido Popular ha respondido con contundencia, calificando las palabras de Sánchez como "una barbaridad estrambótica" y una muestra más de su desesperación política. Desde la dirección del partido, han denunciado la estrategia del presidente de recurrir a insultos y comparaciones delirantes para intentar desviar la atención de los problemas reales del país, como la corrupción socialista, la crisis económica, el caos migratorio y la inseguridad jurídica.
Mientras el Gobierno se aferra desesperadamente a la confrontación populista para ocultar su falta de gestión, el PP ha dejado claro que no caerá en su juego. Feijóo ha rechazado la retórica incendiaria de Sánchez y lleva meses subrayando que su formación representa la moderación, el respeto institucional y una alternativa real para España. A su juicio, el presidente está "completamente desbordado" y trata de mantenerse en el poder mediante la división y el insulto sistemático.
El uso de referencias históricas tan extremas ha sido duramente criticado por diversos sectores políticos y académicos. La frivolización del nazismo con fines partidistas no solo es irresponsable, sino que degrada aún más el debate público. Comparar al principal partido de la oposición con los colaboradores de Hitler demuestra hasta qué punto Sánchez está dispuesto a manipular la historia con tal de atacar a sus adversarios.
Desde el PP ("estamos deseando ver cómo culpa al Partido Popular de la invasión rusa de Ucrania", han ironizado desde Génova). insisten en que estas declaraciones reflejan la desesperación del Gobierno, que se encuentra acorralado por la corrupción, la pérdida de apoyo social y la desconfianza de sus propios socios parlamentarios. A medida que se acumulan los escándalos en su gestión y se evidencia el fracaso de su política económica, Sánchez opta por la confrontación permanente como única estrategia de supervivencia política.
La firme respuesta del PP ante esta nueva provocación deja claro que no permitirán que el Gobierno continúe envenenando el debate político sin consecuencias. Frente a un Sánchez cada vez más errático y radicalizado, Feijóo sigue apostando por la seriedad, la estabilidad y la responsabilidad institucional, en contraste con un presidente que recurre al insulto y la demagogia para mantenerse a flote ante el aborozo de unos socios de investidura que huelen la sangre y le masacran a mordeduras.