COMPETENCIAS EN INMIGRACIÓN
Aznar no da crédito a la última cesión de Sánchez con la inmigración y muestra su preocupación
El expresidente del Gobierno el acuerdo PSOE-Junts es un paso más en la desintegración de la soberanía estatal y no ha dudado en denunciarlo con claridad.

El expresidente del Gobierno y exlíder del Partido Popular, José María Aznar.
Dura advertencia la que ha mandado en las últimas horas el expresidente del Gobierno, José María Aznar, sobre esa cesión de competencias en materia de inmigración a Cataluña pactada entre el PSOE y Junts. Según el exmandatario popular "un Estado no puede ceder las competencias sobre inmigración ni sobre el control de fronteras porque, entonces, deja de ser un Estado".
Aznar, que ya expresó su preocupación a través de sus redes sociales el pasado 30 de enero sobre este mismo asunto, fue tajante: "Todo Estado tiene el derecho, pero sobre todo la responsabilidad de controlar sus fronteras. Y controlar sus fronteras significa, también, controlar la inmigración en el país".
Sus declaraciones cobran aún más relevancia ahora que PSOE y Junts han cerrado un acuerdo para delegar en la Generalitat la gestión de la inmigración. Este pacto, registrado ya en el Congreso, permitirá al gobierno catalán gestionar los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) y decidir sobre la devolución de inmigrantes con prohibición de entrada. Además, otorgará a los Mossos d'Esquadra mayor poder en la seguridad de puertos y aeropuertos, compartiendo tareas con la Guardia Civil y la Policía Nacional.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al líder de Junts, Carles Puigdemont
Para Aznar, la cesión de estas competencias es un paso más en la desintegración de la soberanía estatal y no ha dudado en denunciarlo con claridad: "Un Estado no puede ceder el control de la inmigración porque es tanto como ceder el control de sus fronteras. Y entonces deja de ser un Estado".
El Gobierno intenta contraatacar con el Pacto del Majestic
En lugar de dar explicaciones sobre el fondo del asunto, el Gobierno de Pedro Sánchez ha intentado desacreditar las críticas recordando el Pacto del Majestic de 1996, cuando Aznar alcanzó un acuerdo con CiU para su investidura. Sin embargo, fuentes cercanas al expresidente han desmontado rápidamente la comparación: "El Pacto del Majestic fue un acuerdo para toda España, no un mercadeo de competencias clave para contentar a un fugado de la justicia".
Mientras el Ejecutivo de Sánchez sigue entregando piezas fundamentales del Estado para mantenerse en el poder, las advertencias de Aznar resuenan con fuerza. Ceder el control de la inmigración es debilitar la unidad nacional y poner en riesgo la soberanía de España.