seis menores le acusan
El cura de La Moraleja achaca sus denuncias por abuso a pertenencia a los Legionarios de Cristo
El sacerdote apartado del colegio Highland de La Moraleja declaró ante la jueza de instrucción sentirse "perplejo" por unas denuncias que él explica por su vinculación Marcelo Marcial
El padre Marcelino.
El caso de presuntos abusos sexuales cometidos por un sacerdote en el colegio Highlands de el Encinar de los Reyes, en La Moraleja, ha puesto al colegio en una situación complicada. La denuncia de varios padres contra el religioso Marcelino de Andrés provocó el consabido revuelo entre los padres cuyos hijos son alumnos del citado centro. La caída en matrículas para el cuso 2025/2026 provocó la dimisión del director Jesús María Delgado y la llegada de una nueva directora Marilú Álvarez. Tal y como contamos en ESDiario, Álvarez remitió el día 31 de marzo una carta en la que, por primera vez, pedía perdón y hablaba de las víctimas.
Hoy el sacerdote vinculado a los Legionarios de Cristo está apartado de sus labores y a espera de que termine la instrucción en el Juzgado nº 7 de Madrid, está en libertad con cargos.
Colegio Highlands de La Moraleja.
Marcelino de Andrés prestó declaración el 8 de marzo, dos días después de la primera denuncia. Sólo respondió a las respuestas de su abogado. Negó todos los hechos que se le imputan. "Estoy perplejo desde que lo supe, estoy en shock. Le he dado mil vueltas y no encuentro un por qué", aseguró el religioso. Para él, el origen de las denuncias están en su vinculación con los Legionarios de Cristo: "Hace año y medio se creó un revuelto en el colegio por un artículo de 2014 que hablaba de que yo había sido secretario del fundador (Marcial Maciel). Es mi única explicación".
Marcial Maciel fue el líder fundador de los Legionarios de Cristo, con sede en México, y su director general desde 1941 hasta enero de 2005. De hecho, fue el propio Marcelino quien administró su herencia. Entre otras cosas, fue el encargado de entregar el fideicomiso a varios de sus hijos. Un puñado de millones que les dejó en una cuenta en las Bahamas.
Sobre el fundador de los Legionarios de Cristo siempre han gravitado acusaciones de abuso sexual. Las primeras datan de 1956. El Papa de ese momento, Pío XII, decidió no actuar y durante años se mantuvo el silencio sobre las acusaciones. Fue en 2006 el Papa Benedicto XVI quien impuso al mexicano una vida de retiro y oración después de todos los escándalos.
Tras la declaración la juez puso en libertad al padre Marcelino, pero con la prohibición de «aproximarse a menos de 500 metros del colegio donde prestaba servicio al igual que a las seis menores que denunciaron los hechos, así como comunicarse con ellas por cualquier medio o procedimiento y prohibición de realizar cualquier actividad que implique contacto regular y directo con menores de edad, así como prohibición de salida de territorio nacional, con obligación de entrega del pasaporte si lo tuviera o en expedición del mismo».
La denuncia de un padre
Todo empezó cuando el paso día 6 de marzo cunando O.G.S. se presentó en las dependencias policiales para denunciar una situación de abuso contra su hija. Fue en la Brigada Provincial de Policía Judicial, Guardia de la Unidad Familiar y Mujer (UFAM) quien aportó, además, una captura de pantalla del perfil de LinkedIn del denunciado. También aportó archivos de audio.
Es este primer denunciante quien habla de otros casos similares al de su hija. Son los agentes del Grupo III de la UFAM los que a tener de lo denunciando por O.G.S. se ponen en contacto con los otros padres por vía telefónica. Son en estas conversaciones entre los agentes de la Policía Nacional cuando los padres hacen un relato de una realidad que no podían ni intuir aunque habían empezado a ver indicios de algo que no entendían. Muchos aseguraron a los agentes que notaron un cambio en la actitud de sus pequeñas e incluso dolor y picores en las partes íntimas, pero que nunca lo habían relacionado con una situación de abuso.