El PSOE carga contra la división de la izquierda: "Es una locura que Sumar y Podemos no vayan juntos"
Los socialistas se posicionan ante el choque entre Yolanda Díaz e Irene Montero y advierten que la ruptura solo beneficia a la derecha

(Foto de ARCHIVO) La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
El PSOE ha alzado la voz con contundencia ante el enésimo capítulo de división entre Sumar y Podemos, calificando como “una locura” que ambas formaciones no compartan espacio electoral de cara a las próximas elecciones generales previstas para 2027. En Ferraz observan con creciente preocupación una fragmentación que podría debilitar al bloque de izquierdas y facilitar el ascenso de PP y Vox.
Fuentes del PSOE lamentan la falta de unidad y consideran que la respuesta de Podemos al reciente llamamiento de Yolanda Díaz a “caminar juntas” fue un “movimiento para molestar”. Una actitud que tachan de “falta de respeto” en un momento que, a juicio de los socialistas, debería centrarse en sumar esfuerzos y no en confrontaciones internas. Especialmente después de que Pablo Iglesias tachase a Sumar de estar “políticamente muerto” y la candidata de Podemos, Irene Montero, se desmarcase públicamente afirmando que Sumar es ya un “sector del PSOE”.
Desde la formación socialista también ven con claridad que el enfrentamiento responde a una estrategia de Podemos para “maximizar su posición en las encuestas” y asegurarse una mejor cuota en un hipotético nuevo pacto, aunque ello suponga dinamitar cualquier opción de frente común. “Están más en la táctica que en el proyecto”, afean.
En paralelo, la ministra de Sanidad y figura destacada de Sumar, Mónica García, ha dicho estar “harta de las lecciones e insultos” de Iglesias y Montero, y les ha lanzado un claro mensaje: “La política no es una piscina de bolas”.
A ojos del PSOE, esta batalla por el liderazgo de la izquierda alternativa solo beneficia a la oposición. “Es difícil que haya sorpasso si siguen por este camino”, advierten, mientras asumen que Sumar aún no se encuentra en su mejor momento de intención de voto, aunque confían en que su socio de coalición recupere terreno cuando se calme el ruido interno. En cualquier caso, insisten: “Sería una locura no ir juntos”.