Sánchez ascendería a Carlos Cuerpo
La tentación de 2026: elecciones andaluzas y generales el mismo día
Mientras tannto, la vicepresidenta María Jesús Montero parece perder peso dentro del organigrama de Sánchez, que piensa en ascender en importancia a otros miembros del Consejo, como Óscar Puente o, especialmente, Carlos Cuerpo, ministro de Economía.
Pedro Sánchez y María Jesús Montero clausuran el XV Congreso Regional del PSOE de Andalucía.
En un PSOE convencido de que el naufragio de los PGE o los casos de presunta corrupción del entorno de Sánchez no pasarían factura electoral, se abre paso cada vez con más fuerza el debate sobre una convocatoria electoral en la que los socialistas se juegan seguir en el Gobierno o pasar a la oposición.
El escenario de que Sánchez estire la Legislatura hasta 2027 es al que apuntan un porcentaje mayoritario de dirigentes, que hiperventilan ante un futuro sin el hiperliderazgo del líder socialista. Simultáneamente, se abre un segundo escenario que cuenta cada día con más adeptos: que las elecciones generales se anticipen a 2026 para hacerlas coincidir con las autonómicas en Andalucía, que se celebrarán forzosamente el año próximo.
La vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, puede tener unos buenos resultados en las elecciones andaluzas –aunque no llegara a presidir la Junta-, o estrellarse con estrépito, “no hay nada seguro a doce meses de los comicios regionales”, opinan los dirigentes del PSOE que mejor conocen la realidad andaluza. Tanto en La Moncloa como en Ferraz siguen con mucha atención los movimientos de la izquierda del PSOE en Andalucía, que podría sorprender con una candidatura única a las elecciones autonómicas del próximo año. Antonio Maillo, coordinador general de IU en Andalucía (formación integrada en Sumar) está logrando una convergencia real entre los grupos en la órbita de Podemos y la propia Sumar.
Pese a ello, la inesperada irrupción de Irene Montero y Pablo Iglesias, que aspiran a volver a controlar Podemos, desbarataría la “operación Maíllo”, dificultando o impidiendo la unidad de Sumar y Podemos para conformar una única candidatura en las próximas elecciones generales.
Se barrunta un próximo cambio de Gobierno
Conforme pasan los meses, la vicepresidenta Montero pierde puntos, tanto por una exposición excesiva en los debates parlamentarios, como por su incapacidad para negociar los Presupuestos Generales del Estado o el esquema de Financiación Autonómica, que con toda seguridad será frontalmente rechazado por las autonomías gobernadas por el Partido Popular.
La figura emergente del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se contrapone a la de Montero, una estrella en declive frente al empuje del nuevo “gurú” económico de Sánchez, cada vez más popular y elogiado por tirios y troyanos. En Ferraz y entre los barones del PSOE se valora la capacidad de trabajo y la determinación de su “número dos”, pero reclaman insistentemente que Montero vaya dedicando cada vez más tiempo a recorrer Andalucía y a centrarse en hacer una oposición “sobre el terreno”.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
La vicepresidenta, además, no tiene especial influencia en los socios díscolos del Gobierno: ni en Junts ni, aún menos, en Podemos. A duras penas mantiene el pulso con Yolanda Díaz y las relaciones con ERC y Bildu se llevan desde otros “despachos”. Tras el aplazamiento “sine díe” de los PGE y el desbarajuste de la Financiación autonómica, la agenda de Montero ha quedado vacía de asuntos relevantes.
Tanto es así, que el presidente Sánchez evalúa seriamente hacer cambios en su Gabinete para encarar con “caras nuevas” los meses que restan hasta el final de la Legislatura, y dar así impulso al calendario legislativo, que no tiene ni de lejos la misma potencia de la primera Legislatura del gobierno de “coalición”. Todo apunta a que en la hipótesis de un cambio de Gobierno el tándem Cuerpo-Puente ganaría influencia en el Ejecutivo, junto a ministros de gran exposición mediática en los últimos tiempos como Bolaños y Óscar López.
Los ministros Óscar López y Félix Bolaños llegan a una sesión de sesión en el Congreso.
En la hipótesis de una remodelación del Ejecutivo, la entrada en el Consejo de Ministros de la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, se da por segura; y también se incorpora a las quinielas desde hace unas semanas la vibrante portavoz de los socialistas en la Asamblea de Madrid, Mar Espinar.