CASO DAVID SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN
Segundo concierto judicial del hermano de Sánchez: vuelve a declarar y también la directora de orquesta que sabía todo
La investigación continúa desnudando lo que parece un caso de enchufe sin partitura. Beatriz Biedma ha citado de nuevo al hermano del presidente, David Sánchez, y por primera vez a Cristina De Frutos, directora de orquesta y aspirante al puesto que finalmente obtuvo él.

El hermano de Pedro Sánchez, David Sánchez, ante la jueza.
El desconocimiento, los titubeos, la falta de claridad y las respuestas inconexas marcaron la primera declaración de David Sánchez Pérez-Castejón ante la jueza Beatriz Biedma. Es de esperar, por tanto, que el hermano del presidente del Gobierno y su abogado hayan preparado más concienzudamente este segundo acto en sede judicial.
La titular del juzgado de instrucción nº 3 de Badajoz continúa avanzando en la instrucción del caso que investiga si hubo amaño o trato de favor en la contratación de David Sánchez Pérez-Castejón como Coordinador de Actividades de los Conservatorios de la Diputación de Badajoz. Lo hace con dos movimientos judiciales clave: la citación como testigo de Cristina De Frutos Alonso, y la nueva comparecencia del propio David Sánchez, prevista para este viernes.
Cabe recordar que en su primera declaración ante la jueza, el hermano del presidente mostró un preocupante desconocimiento de sus propias funciones: no supo explicar qué era exactamente la Oficina de Artes Escénicas en la que trabajaba. Tampoco conocía el puesto que ocupaba Ángel Seco, la persona con la que -según el propio David Sánchez- colaboraba habitualmente. Estos datos, no menores, se suman a la sensación creciente de que su nombramiento pudo responder más a vínculos familiares que a méritos profesionales.
"Me dijeron que la plaza era para él"
Por su parte, De Frutos ha trasladado un testimonio de gran calado: “Cuando me dijeron que se presentaba David Sánchez, me dijeron que la plaza era para él”.
Una declaraciones demoledoras, que tendrá que repetir este viernes delante de la magistrada. Al acudir a declarar como testigo, la directora de orquesta está obligada a decir verdad en sede judicial. Otro varapalo para la defensa del hermano del líder socialista.
Esta afirmación, ya trasladada por ella a su entorno profesional, podría convertirse en prueba clave para reconstruir el contexto previo al nombramiento. De confirmarse ante la magistrada, daría cuerpo a la hipótesis de que el proceso estaba viciado de origen.
Otros testimonios que lo acorralan
Pero no es el único testimonio incómodo que acorrala al menor de los hermanos Sánchez Pérez-Castejón. Otro de los aspirantes, el violinista Nersés Avakimyán Gasparóv, ya declaró hace semanas ante la misma jueza que nunca conoció las notas ni el resultado final de su prueba. Una afirmación que alimenta la sospecha de una convocatoria simulada, sin resolución pública y con final escrito.
A esto se suman las declaraciones de varios responsables de conservatorios que también reconocieron ante la magistrada que ya había “rumores” de que David Sánchez ocuparía el puesto antes de que se resolviera el proceso. Rumores que, de confirmarse, podrían convertirse en indicios de prevaricación o tráfico de influencias. Además, cabe recordar que el hermano de Pedro Sánchez también podría haber cometido delito contra la Administración Pública, contra la Hacienda Pública, o incluso, malversación.
En la retórica sanchista, el 'lawfare' es una guerra sucia contra el poder legítimo. Pero en Badajoz, lo que se investiga no es una teoría conspirativa, sino un supuesto enchufe institucional. Y cada testimonio lo confirma: la plaza, al parecer, tenía dueño antes de que David Sánchez abriera la puerta de esa Oficina de Artes Escénicas que no sabe ni dónde se ubica.
Quizá este no sea, entonces, un montaje judicial, sino una -más que probable- ópera bufa donde la batuta siempre estuvo en manos de la actual familia presidencial con oído para las plazas públicas. Porque esta música ya nos suena. Y no sólo de Badajoz.