embargo y bloqueo inexistente
Un informe destapa las mentiras de Sánchez con Israel: 5,3 millones en ventas y 36 en compras desde la invasión de Gaza
El Centro Delás de Estudios por la Paz ha conseguido constatar, en base a los datos oficiales y públicos que brinda Israel, un total de 88 envíos de material desde nuestro país por valor de más de 5 millones, cinco veces más de las que reconoce el Gobierno español.
La ministra de Defensa, Margarita Robles (c), junto a unos tanques Leopard en la planta de Santa Bárbara Sistemas.
Pedro Sánchez ha vivido este miércoles una nueva jornada en la que ha intentado "sobrevivir" a los problemas que atañen a su Gobierno. El principal: las causas del apagón del 28 de abril. Explicaciones que siguen sin llegar. Por otro lado, su Plan de Defensa y, relacionado con este asunto, la compra y venta de armamento y munición a Israel. Sus socios se le echan encima por este asunto y un informe publicado hoy mismo ha vuelto a echar más leña al fuego.
Mientras el Ejecutivo de Sánchez intenta presentarse como una voz crítica con la ofensiva israelí sobre Gaza y asegura que desde el 7 de octubre no hay relación económico-militar alguna con Tel Aviv, los datos oficiales (los que no dependen de su Gobierno) revelan todo lo contrario: España no solo ha mantenido sus vínculos armamentísticos con Israel, sino que los ha intensificado desde el ataque de Hamás y el inicio de la ofensiva israelí sobre la Franja.
El Centro Delàs de Estudios por la Paz ha desmontado la versión del Ejecutivo en un informe presentado en Madrid, que constata que España ha exportado armas y municiones a Israel por valor de 5,3 millones de euros desde el 7 de octubre de 2023 (ataque terrorista de Hamás a Israel) hasta el 31 de marzo de 2025. La cifra, basada en datos oficiales israelíes, es casi cinco veces superior a la que reconoce el Ministerio de Economía a través de la base DataComex.
La documentación revela 88 operaciones clasificadas bajo el código 93 -que engloba armas, municiones, partes y accesorios- con destino a Israel durante ese periodo.
A este volumen de ventas se suma otro dato que echa por tierra el relato 'sanchista': entre octubre de 2023 y junio de 2024 no se ha denegado ni una sola licencia de exportación de material de defensa o de doble uso hacia Israel, a pesar de que la Secretaría de Estado de Comercio ha comunicado públicamente la existencia de 47 denegaciones. Los autores del informe creen que esta cifra récord no refleja un bloqueo real, sino el aumento de la demanda armamentista por parte de la industria, que ha visto en el conflicto una ventana de oportunidad.
Contratos con empresas israelíes y dependencia tecnológica
El informe no solo revela exportaciones. También documenta una intensa actividad de compra de armamento israelí por parte del Estado español, que se ha disparado tras el inicio del conflicto. Desde el 7 de octubre, España ha importado productos militares israelíes por valor de más de 15 millones de euros, y otros 21,6 millones bajo el código 8710, que incluye vehículos blindados de combate, incluso armados, y sus partes.
Soldado israelí en un tanque cerca de la Franja de Gaza.
En total, más de 36 millones en importaciones desde que comenzaron los bombardeos sobre Gaza. El año 2023 fue, de hecho, el año récord en importaciones de armamento israelí, concentradas sobre todo en el último trimestre. 2024, con solo unos meses contabilizados, ya es el segundo con mayor volumen en la última década. “Nunca se ha importado tanto armamento israelí como tras el 7 de octubre”, denuncia el informe.
Además, según estos datos, el Gobierno español ha adjudicado desde entonces 46 contratos a empresas militares israelíes, por un total de 1.044 millones de euros. Las principales beneficiarias han sido Elbit Systems y Rafael Advanced Defense Systems, dos gigantes de la industria armamentística implicados en el desarrollo de sistemas utilizados en la ofensiva sobre Gaza.
Algunos contratos corresponden a la modernización o mantenimiento de armamento previamente adquirido, pero otros son nuevos acuerdos que consolidan la dependencia tecnológica de España respecto a la industria militar israelí, una relación que puede prolongarse durante años. Además, muchos de estos contratos involucran a empresas españolas que participan a través de acuerdos de transferencia de tecnología, lo que blanquea el papel de las firmas israelíes y facilita futuras adjudicaciones.
Entre los ejemplos destacados figuran el sistema de lanzacohetes SILAM —original de Elbit Systems, que será desarrollado en España por Escribano E&M y Rheinmetall Expal—; el misil Spike —de Rafael, cuya fabricación también correrá a cargo de empresas españolas como Tecnobit y FMG—; y el designador láser Litening V —también de Rafael, en colaboración con Indra—.
Un militar junto con un arma durante la inauguración de la exposición de material militar 'Madrid-Río'
Tránsito de armamento: buques y aviones siguen operando
El informe también denuncia la permisividad del Ejecutivo con el tránsito de material de defensa por territorio español con destino final en Israel, una actividad que continúa pese a las declaraciones del Gobierno de que no se permitirían más escalas.
A pesar de que en 2024 se produjeron al menos tres denegaciones o advertencias de denegación a buques que transportaban armas hacia Israel, el tránsito no ha cesado. Se han identificado al menos cuatro rutas activas:
- Buques militares que utilizan la base de Rota.
- Mercantes del Programa de Seguridad Marítima de EE. UU. que hacen escala en Algeciras.
- Navíos de la compañía israelí ZIM con escalas en Valencia y Barcelona.
- Barcos comerciales procedentes de Asia que paran en Las Palmas, Cartagena o Algeciras en su ruta hacia Israel por el riesgo en el mar Rojo.
"El Gobierno ha afirmado en sucesivas ocasiones que no le consta el tránsito porque no mira y no mira para que no le conste porque si lo hiciera tendría que tomar medidas", ha denunciado Alejandro Pozo, uno de los autores del informe.
Según Melero, tanto Sánchez como Robles (ministra de Defensa) y otros miembros del Gobierno han difundido medias verdades y declaraciones falsas con el objetivo de engañar a la opinión pública. Por ello exige explicaciones claras y medidas urgentes.
Las explicaciones de Sánchez
El informe ha llegado hasta la agitada sesión en el Congreso de este miércoles y el líder del Ejecutivo ha dado su postura respecto al tema. Ha señalado que las cifras que manejan ONGs como el Centro Delás contienen "imprecisiones" y que muchas de las exportaciones no corresponden a armas o munición, sino a piezas enviadas temporalmente para reparación, las cuales regresan a España y no son utilizadas por el Ejército israelí.
Sánchez asegura que, aunque el informe revela exportaciones por valor de 5,3 millones de euros (cuatro veces más de lo que reconoce el Ejecutivo), y compras desde Israel por más de 15 millones en productos militares y otros 21 millones en vehículos blindados, muchas de estas operaciones, dice, no implican armamento como tal. Según ha defendido, se trata de componentes esenciales para el mantenimiento del equipamiento de las Fuerzas Armadas, como chalecos antibalas, escáneres de explosivos o elementos de iluminación, además de contratos con empresas radicadas en España.
El presidente ha asegurado que el Gobierno mantiene su compromiso de no vender ni comprar armas a Israel mientras persista la ofensiva sobre Gaza, recordando que ya se han paralizado dos licitaciones este año. La pregunta es: ¿dos paralizadas y cuantas continúan en pie? Solo un contrato, relacionado con la compra de balas por parte de la Guardia Civil a una empresa israelí, se ha reconocido como un "lamentable error" y ha sido recientemente cancelado.
*RECTIFICACIÓN
En la primera edición de este artículo atribuimos por error unas declaraciones a Alejandro Pozo, uno de los autores del informe realizado por el Centro Delás de Estudios por la Paz sobre el que trata la noticia.
“El Gobierno presume de impedir ventas cuando en realidad permite que el negocio continúe con normalidad. Las cifras lo dejan claro: se está exportando, no bloqueando'”, fue la cita que por error se le atribuyó. Ya está eliminada de la información. Lamentamos el error y pedimos disculpas por las molestias que haya podido causar al señor Pozo.