Óscar López convierte el Senado en un plató anti-Ayuso para no hablar del caso Koldo
Se confirma que el PSOE ha convertido a la presidenta madrileña en su salvavidas mediático. Mientras los escándalos rodean a su entorno, Sánchez y los suyos agitan el nombre de Ayuso como cortina de humo

El ministro para la Transformación Digital y expresidente de Paradores, Óscar López
El ministro Óscar López compareció en el Senado por el caso Koldo. Pero en lugar de aclarar su papel o el del Gobierno en la trama de mordidas y comisiones, optó por una estrategia burda: atacar obsesivamente a Isabel Díaz Ayuso y a su pareja sentimental para desviar la atención, siguiendo a rajatabla el argumentario sanchista.
Durante su intervención, el ministro socialista llegó a mencionar en más de una decena de ocasiones a la presidenta madrileña, pese a que esta no tiene ni arte ni parte en la comisión. López ha demostrado así que, en la Moncloa, Ayuso no es una preocupación: es una obsesión patológica, algo que viene denunciado el Partido Popular sistemáticamente.
El senador del PP Alfonso Serrano —y también secretario general de los populares en Madrid— destapó las costuras del relato socialista preguntando lo evidente: cómo López pasó de dirigir la campaña del rival de Pedro Sánchez a convertirse en su jefe de gabinete. La pregunta quedó sin respuesta. Silencio incómodo, ataque a Ayuso y vuelta a empezar.
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Serrano también exigió explicaciones sobre la relación del ministro con José Luis Ábalos, con su escudero Koldo García y con el empresario Víctor Aldama, el epicentro de la corrupción socialista en tiempos de pandemia. Pero López se limitó a agitar el nombre de Ayuso para no responder ni una sola de las cuestiones de fondo.
"¿Qué sabían usted y el resto del Consejo de Paradores sobre las juergas de Ábalos?", preguntó el senador popular. "Parece que les premiaron por mirar hacia otro lado", añadió con sorna. De nuevo, el ministro esquivó la cuestión escondiéndose detrás del argumentario monclovita de señalar a Ayuso, aunque no venga a cuento.
Lo sucedido en el Senado confirma que el PSOE ha convertido a la presidenta madrileña en su salvavidas mediático. Mientras los escándalos rodean a su entorno más directo, Sánchez y los suyos agitan el nombre de Ayuso como cortina de humo, incapaces de asumir responsabilidades ni ofrecer explicaciones.
La estrategia es tan descarada como inútil. Porque aunque López grite "¡Ayuso!" veinte veces, lo que resuena en el Senado es el eco de un escándalo llamado Koldo. Y cada día que el PSOE rehúye dar la cara, la verdad les alcanza un poco más.