problemas con los 'sin techo' en barajas
Los trabajadores de Barajas, molestos con la decisión de Aena: seguridad privada hará funciones de Policía
Tras la pelea durante entre Gobierno, Comunidad y Ayuntamiento, la empresa pública ya ha trasladado a sus trabajadores como procederán: cierre de 21h a 5h y control para el acceso. Los vigilantes de seguridad tendrán la tarea de comprobar la documentación de quienes intenten entrar, una labor propia de las fuerzas de seguridad del Estado, especialmente en un espacio público como es un aeropuerto.

Una persona duerme en la T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas, a 12 de mayo de 2025.
Aena ha decidido tomar cartas en el asunto ante una situación que se ha convertido en una constante en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas: la presencia de centenares de personas sin hogar que pernoctan en sus instalaciones. A partir de este miércoles, la empresa pública ha comunicado su intención de restringir el acceso a las terminales entre las 21.00 y las 05.00 horas exclusivamente a pasajeros con tarjeta de embarque, sus acompañantes y trabajadores del aeropuerto, según han informado a la agencia Europa Press fuentes sindicales.
La medida, que ha sido aprobada tras una reunión del Comité de Seguridad Local de Aena celebrada este martes, busca limitar el uso del aeropuerto como refugio nocturno. La creciente ocupación de los espacios públicos del aeródromo por parte de personas sin hogar (la mayoría solicitantes de asilo) ha suscitado un intercambio de reproches entre el Gobierno central, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital, sin que ninguna administración haya asumido plenamente la responsabilidad.
Eso sí, cabe destacar que el aeropuerto está gestionado y depende del Ejecutivo central. De ahí, las quejas por parte tanto de la Comunidad como del consistorio madrileño pidiendo soluciones, ya que las denuncias de inseguridad e insalubridad han ido aumentando durante las últimas semanas, tanto por parte de viajeros como de trabajadores.

Una persona se prepara para pernoctar en la T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas.
Desde Aena se ha anunciado también un refuerzo en los controles de acceso durante las horas de menor actividad aeroportuaria, con el objetivo de evitar que la situación siga deteriorándose. En concreto y hablando de números, se desplegarán hasta 22 vigilantes de seguridad adicionales durante el horario nocturno y se implantarán controles de documentación en los accesos a las terminales. La terminal T-4 contará con cuatro puntos de control, mientras que T-1, T-2 y T-3 tendrán cinco cada una. El acceso estará limitado a quienes puedan acreditar su condición de pasajero, acompañante o trabajador del aeropuerto.
Los vigilantes de seguridad tendrán la tarea de comprobar la documentación de quienes intenten entrar y deberán avisar a la Policía Nacional en caso de que alguien carezca de los documentos requeridos. Sin embargo, según denuncian fuentes sindicales, esta responsabilidad podría estar bordeando los límites legales, al encomendar a profesionales de la seguridad privada funciones que deberían recaer en las fuerzas de seguridad del Estado, especialmente en un espacio público como es un aeropuerto.

Varios agentes de la Policía Nacional en la T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas.
Dos lagunas: muchas puertas seguirán sin control y muchos ya estarán dentro cuando se cierren
Pese a la intención de Aena de mitigar la problemática, los sindicatos no están convencidos de la eficacia de la medida. Desde Alternativa Sindical Aena/Enaire (ASAE) se ha advertido de que las personas sin hogar seguirán accediendo al aeropuerto, ya que existen múltiples entradas que no estarán controladas y, además, muchas de estas personas ya se encuentran en el interior del recinto antes del horario de restricción.
"El problema no es solo que entren, sino que muchos ya están dentro del aeropuerto mucho antes del cierre nocturno", han señalado desde ASAE. Añaden también que actualmente ya existe una entrada operativa durante la noche —la puerta 8 en la T-4— por la que se puede acceder mostrando un billete o acreditación laboral, lo que deja margen para que se continúe utilizando el aeropuerto como refugio informal.
Además, el sindicato critica la falta de comunicación oficial por parte de Aena respecto a esta nueva política. Aseguran que ni las aerolíneas, ni las empresas subcontratadas, ni los propios empleados han recibido información formal sobre el nuevo protocolo, lo cual genera confusión e incertidumbre en la operativa diaria.
Más allá de la medida concreta, ASAE insiste en que el problema no puede resolverse únicamente con restricciones de acceso. Reclaman una intervención coordinada entre administraciones para ofrecer soluciones habitacionales dignas a estas personas. "No es humano ni digno que la gente malviva así", han enfatizado, subrayando que la respuesta debe pasar por albergues u otras alternativas que garanticen derechos básicos.
La Comunidad de Madrid acusa al Gobierno de aplicar "políticas inhumanas"
Por otro lado, la tensión institucional y a nivel político por esta cuestión sigue en aumento. El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Jorge Rodrigo, ha sido especialmente crítico con la gestión del Gobierno central, al que ha acusado de aplicar "políticas inhumanas" a través de Aena y el Ministerio de Transportes. Durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, Rodrigo expresó este lunes su preocupación por la falta de coordinación y por lo que considera un intento de "echar" a las personas sin hogar del aeropuerto sin ofrecerles alternativas.

Una persona duerme en la T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas
"Están intentando desalojarlos del aeropuerto sin haber analizado ni organizado qué va a pasar con estas personas", denunció. A su juicio, antes de tomar decisiones de este tipo, es necesario realizar un censo para conocer la situación concreta de cada individuo: si están empadronados, cuál es su situación legal, y por qué han llegado a este punto. Solo entonces, añadió, se debería trabajar en una solución conjunta con el Ayuntamiento de Madrid y el resto de administraciones.
En este contexto, la iniciativa de Aena no solo refleja un intento de recuperar el control de un espacio público, sino también una señal de la falta de un plan integral que aborde la exclusión social desde una perspectiva humanitaria y coordinada.
Por ahora, la medida comenzará a aplicarse esta semana, entre una mezcla de preocupación, escepticismo y controversia. Mientras tanto, decenas de personas seguirán intentando encontrar refugio bajo la estructura del mayor aeropuerto del país, esperando una solución que aún no llega.