Alicia García acusa al sanchismo de liderar una “Rosa Nostra” que ataca a la UCO y corrompe las instituciones
La portavoz del PP en el Senado califica al Gobierno de Sánchez como “una escombrera de corrupciones” y denuncia una “guerra sucia” contra la Guardia Civil utilizando a la Fiscalía. “Son un obstáculo para la regeneración democrática y el Estado de derecho”, sentencia.

La portavoz del PP en el Senado, Alicia García.
La portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, Alicia García, ha lanzado una dura acusación contra el Gobierno de Pedro Sánchez, al que ha definido como “la Rosa Nostra” en lugar de un Ejecutivo legítimo. En una intervención contundente, García ha denunciado la “guerra sucia” orquestada desde Ferraz, donde “la mafia se sienta a la mesa” para desacreditar a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil a través de la Fiscalía.
Según la senadora, la mano derecha de Santos Cerdán, conocida como “la fontanera”, estaría detrás de maniobras para neutralizar investigaciones que afectan al entorno del presidente, incluyendo casos como el de Koldo, Begoña Gómez o el hermano de Sánchez. “Han transformado la Presidencia del Gobierno en una escombrera de todas las corrupciones, no les falta un delito”, afirmó.
García no escatimó en críticas, señalando que este Gobierno pasará a “la historia de la corrupción sistémica”. Recordó que “jamás un familiar directo de un presidente había sido procesado por corrupción”, en alusión al hermano de Sánchez, y añadió con ironía que “nadie puede darles lecciones de corrupción, en eso tienen más cátedras que Begoña Gómez”. La portavoz también acusó a la vicepresidenta Montero de avalar “el circo extremeño de Gallardo”, un caso de “aforamiento-express” que calificó de fraude para escapar de la justicia.
Dirigiéndose a Montero, García recuperó una frase de José Luis Ábalos de hace siete años: “Los españoles no podemos tolerar la corrupción ni la indecencia como si fuera algo normal”. Ironizó que Ábalos, entonces “menos Alcalá Meco”, impulsó la moción de censura que llevó a Sánchez al poder, un Gobierno que hoy “suma más imputados que ministros”. La senadora concluyó exigiendo al Ejecutivo que “se aparte”, por ser “un obstáculo para la regeneración democrática, la integridad del Estado de derecho, la fortaleza de las instituciones y el futuro de España”.